Ejemplos ?
Sin que supiese Apolo cómo ni cómo no se convertía, que mil cruces de verla se hacía; y viendo que la ninfa renegaba, y para lo del siglo se acababa; viéndola con los ojos laureados, y de laurel los dientes traspillados, cuando estaba crüel, ingrata y fiera, en el último vale de madera; antes que diese con aullido ronco la boqueada última de tronco, y antes que diese el cuerpo transformado al verde purgatorio de aquel prado, con las voces muy flacas y en los huesos, tono convaleciente y deslanguido, a lo estar en ayunas el gemido, tan metido en el centro, que parece que hablaba desde adentro, la dijo en aquel trance, en vez de un «Dios te valga», este romance: «¡Oh, qué verde necedad, ingrata Dafne, cometes!