Ejemplos ?
-Y el anciano se retiró con lentitud, y mientras más se alejaba, la atmósfera clarísima lo iba diluyendo. El voceador tiró el dinero a un bote para basura y desapareció tal como apareciera, de repente.
2º Si supieron u oyeron decir que el Sor Com.te mandó en un bote tropa a bordo de la Chalupa de D.n Jacobo Gordon, entre diez a doze de la noche a aprehender al Piloto, y cuatro marineros, que habían benido a robar la otra Chalupa, para llevarla a su costado, para transbordar las carnes sin orden ni conocimiento de nadie.
Y a su lento movimiento columpiada mi barquilla, apartada de la orilla y arrastrada libremente por el viento y el azar, me llevaba dormitando, escuchando vagamente bajo el bote mansamente, la corriente murmurar.
Farjalla se acercó, yo levanté la maza, y antes que él pudiera evitarlo, le descargué un vigoroso puntapié en la boca del estómago. El mismo puntapié que él me había dado en el bote, el día de la fiesta negra en los "rápidos de Stanley".
Y ya a distancia corta llegar del buque anclado la gran tripulación miraba absorta, cuando al hombre en memorias abismado que en la popa seguía distraído, llegóse el capitán alborozado, conrapidez diciéndole al oído: «Don Luis, el mercader. —¿Qué es, don Gonzalo? —Que ese bote que viene hacia nosotros os trae al mercader que hizo el regalo. —Ved qué habláis, capitán.
En ella veíanse dos pasajeros: una dama enlutada y un caballero también ves- tido de negro. Tras breve plática entre éste y el jefe de ma- rina, el bote regresó al vapor con los viajeros.
Y el espeso remolino Con el viento disipándose Dejó ver las consecuencias Del encuentro formidable. Por valor ó por fortuna De un bote acabó el combate: Nadie con el cómo atina Pero el hecho está palpable.
Yo siento como Presidenta que el mundo está al borde del Titanic, están todos en el Titanic, nosotros hemos construido, porque no es que fuimos a arrancar el bote y se lo sacamos a otro, no, este bote en el que está la Argentina y que está aguantando la tormenta con todo, lo hemos construido nosotros.
Bien porque ya en el mar me desease sin que a comunicarlo se atreviera, bien porque a aquel deseo convidase la amena soledad de la ribera, procura sin que nada más lo atrase saciar el apetito que lo ulcera, mas antes de uno procuró librarse que en el bote también llegó a salvarse.
El botero ató la soga del bote a un gran sapo de bronce afirmado en la vereda de la derecha y por allí fuimos con las valijas hasta una escalera de cemento armado.
¡Cuál no sería nuestra estupefacción cuando, apenas alejados del barco, vimos a Wyatt que se ponía de pie en la popa del bote y, fríamente, pedía al capitán Hardy que nos acercáramos otra vez al barco para embarcar su caja oblonga!
-Como que el tío Clavija tiée en cá deo un bote e bársamo pa eso de curar jerías, camará, que no he visto yo nunca más santas pa estas cosas; verdá es que lo tuyo, felizmente, no es cosa que merezca tratamiento.