broma


También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • sustantivo

Sinónimos para broma

Sinónimos para broma

chanza

Sinónimos

Ejemplos ?
¿Por qué no? - El conde estaba hoy muy de broma - observó la generala después que aquél se hubo marchado. El general meneó la cabeza con aire dubitativo, salió a dar un paseo a caballo, con el ordenanza siguiéndolo a distancia conveniente, y él más erguido que de costumbre en el soberbio corcel.
La verdad es que fue un tanto descortés al decirlo, especialmente por la cuba; pero tendero y estudiante se echaron a reír, pues el segundo había hablado en broma.
-¡Muy al contrario! ¡Alégrome de que hayamos dejado también esa broma! -respondió Angustias, escondiendo las manos en los bolsillos de la bata.
Don Carlos entró momentos después: Al verme adelantóse y sin pronunciar una sola palabra me abrazó largamente: Luego comenzó a hablarme en el tono que solía, de amable broma, como si nada hubiese cambiado en mí.
El gesto se le escapa de las manos para alcanzar no sé qué bestia mecánica que rueda en un cuestabajo. Pero la broma de Ferreiro tiene buen andar.
Porque también, y voy a terminar con dos cosas, advertí que los días previos, yo te lo decía en broma, Amado, pero como que no iban a poder gobernar, que no lo iban a dejar, que le iban a permitir nada.
El viernes a la tarde...pero la verdad que me trataban tan bien ahí en el...no, no, fuera de broma, una habitación divina que además daba a todo un bosque como de pinos, era toda una habitación vidriada, había como un bosque, te trataban como a una diosa y dije "yo no me quiero ir".
Estos creyeron que se trataba de una simple broma, mas cuando comprendieron la realidad, determinaron poblar aquellas tierras, pues sabían que, probablemente como ya eran tantos, la voluntad de HUITZILOPOCHTLI así lo había dispuesto.
Y no es broma, así que… pero sí una frase que creo que define un poco el momento y que tiene tanta actualidad y tanta antigüedad al mismo tiempo, pocas cosas tienen ese matiz.
Quédame, a más, un dejo amargo, lo que nunca en nuestra alegre tierra del —¿qué más da?—faltó: las fechas y las horas equivocadas siempre, el deshacer lo hecho sin plan ni previsión; lo desatalentado de cada nueva idea; lo descompaginado de cada instalación: el discurrir eterno y el siempre llegar tarde y echarlo todo a broma y encomendarlo a Dios.
Agregaba que, estando ya su espíritu más sereno, reconocía que Francisco, el futuro presbítero, no había desempeñado otro papel que el de mirón en una broma de 1a señora y de las niñas.
En otras ocasiones, desataba las vacas y cuando los vaqueros oían caer las cadenas sobre el suelo del establo, se levantaban e iban a volver a atar a sus animales, pero apenas se volvían a acostar cuando: “¡Drinn!!, las cadenas volvían a caer de nuevo sobre el suelo. La broma duraba así toda la noche.