bucólico


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  • adjetivo

Sinónimos para bucólico

pastoril

Ejemplos ?
Durante las décadas de 1940 y 1950, la actividad básica del Abbey era la farsa cómica en un mundo bucólico e idealizado, el cual de haber existido, ya no tendría mayor relevancia en las vidas de la mayoría de los ciudadanos irlandeses.
Surgió entonces como respuesta a estas novelas dudosas un romance más noble y elevado, con incursiones al mundo bucólico, siendo La Astrea (1607-27) de Honoré d'Urfé, la más famosa.
Nada más opuesto a Pop es Mariposa. Suave, calmado, bucólico, grácil, delicado. Un viaje en bicicleta que recuerda a la portada del álbum al que la canción pertenece y una ruta tan sencilla que parece de fantasía, guía a la banda a lo que podría ser un paseo primaveral en el que la buena música y la lírica reflexiva no faltan.
Parte del Gran Área Metropolitana, hoy día es un suburbio al oeste de la ciudad de San José en un lugar que combina lo bucólico como lo moderno.
Sus temas preferentes son el amor, enfermizo y casi romántico, la amistad, la muerte y el rechazo de la guerra, del comercio y de la riqueza en pro del cultivo de la vida campesina sencilla y tranquila al lado de la amada. Su predilección por lo bucólico lo acerca a Virgilio.
digo, ¿quid tibi videtur? Y esto únicamente por lo que toca al género bucólico. Vamos ahora por lo lírico, épico, dramático, elegíaco, satírico, epigramático, didascálico y mixto.
numerosos, corrientes, tersos, puros, ligados con forzosos consonantes; sin sujetarme los precetos duros del Arte, mis precetos acomodo no por cansados términos, ni oscuros; y en ello tengo dicho en nuevo modo lo que al posible mío fue posible, que no en todo se puede decir todo; ¿por qué de Vulgio la infestión horrible ha de empavorecer mi pensamiento ni retraerme de él su voz risible? Vaya adelante mi honoroso intento y al son ahora de la agreste Musa cantemos el bucólico argumento.
XXV Camina, pues, de afectos aplaudido a expectación tan infalible iguales, cual del puente espacioso que has roído con diente oculto, Guadiana, sales, de los campos apenas contenido, que templo son bucólico de Pales.
Era la época en que el drama lírico, generalmente clásico o bucólico, hacía las delicias de la grandeza romana. Orazio Formi, poeta milanés, educado en Florencia, y después pretendiente en Roma, alcanzaba por fin en la capital del mundo católico el logro de sus esperanzas bien fundadas.
Es decir, que si el madrileño, siempre con sus libros debajo del brazo y en busca de paisajes, encantado por el aspecto de un artístico murallón cubierto de verde y tupida hiedra, se recostaba contra él, sentado sobre césped de un palmo de espesor, no bien se ponía a leer a cualquiera de los poetas, desde Gonzalo de Berceo hasta el último bucólico de nuestros gacetilleros y romancistas...
A Orestes habían seguido Antígona, Yocasta, Endimión, Proteo, Calipso y la más famosa de todas las óperas de Formi «Erato» obra maestra del poeta más bucólico del mundo.
Y este gran poema resume todo el sentimiento lírico pastoril de los poetas españoles que le antecedieron.El sueño bucólico, que soñó Cervantes y no logró fijar plenamente, y la Arcadia que Lope de Vega no supo iluminar con luces permanentes, las dibuja de manera rotunda don Luis de Góngora.