burlón


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Sinónimos para burlón

Sinónimos para burlón

burlesco

Sinónimos

Ejemplos ?
—¡Y dale!…—murmuró.—Pero a mi vez el demonio de la locura me arrastró tras aquel ¡y dale! burlón, a una pregunta que nunca debiera haber hecho.
Llámase José Mercedes Tamariz, aunque generalmente se le conoce por él Tuerto si bien él se requema cuando oye el mote y la empren- de á puñetazo limpio con el burlón.
-¡Ah! ¿Eres tú? murmuró en tono burlón. -Sí, yo soy, dando cumplimiento a la santa ley del trabajo. -Pues yo prefiero no hacer nada.
Señora, interrumpió Garcés, con voz entrecortada y disimulando en lo posible la cólera que le producía el burlón regocijo de sus compañeros, yo no me he visto nunca con el diablo y, por consiguiente, no sé todavía cómo las gasta: pero conmigo os juro que todo podrá hacer menos dar que reír, porque el uso de ese privilegio sólo en vos sé tolerarlo.
-dijo el cuello con tono burlón; pero en éstas los sacaron del cesto, los almidonaron y, después de haberlos colgado al sol sobre el respaldo de una silla, fueron colocados en la tabla de planchar; y llegó la plancha caliente.
Vivía en Sevilla, en los comienzos del siglo xvir, un mozo inquieto y de lucido ingenio, llamado Alonso Alvarez de So- ria, hijo de un jurado del mismo nombre. Burlón y maleante, gustábale el trato de la gente perdida, y había contraído el hábito de mofarse de todos.
Pero he aquí que el burlón de TEZCATLIPOCA, un día apareció en el mercado que llenaba la gran plaza frente a la cual se levantaba el impresionante TECPAN, el palacio del señor de los TOLTECAS, HUEMAC, gran adorador de QUETZALCOATL.
Y así transcurrió el tiempo en medio de alabanzas y elogios, hasta que agotada la enumeración de sus cualidades para que intercediese ante TLALOCTLI y lloviera, ocurriósele al astuto zorro burlón gritar con voz gangosa: -¡Colita pelada!
El silencio era profundo: nadie pasaba por la calle, y en las viejas vigas de la techumbre, el trote de los roedores resonaba furtivo y burlón, como diablura de escondido duendezuelo.
--No es que esté orgullosa de ellos ahora, burlón -me dice al verme sonreír-, sino que me acuerdo de que a ti te parecían preciosos, y cuando empecé a pensar en ti me miraba al espejo y me figuraba que te gustaría mucho que te diera un rizo.
Y como todos se echaron a reír ante el temor burlón del financiero, la Duelos prosiguió: Un libertino tan viejo y tan repugnante como el que acabo de describir, me dio la segunda representación de esta manía; hizo que me tumbara desnuda sobre una cama, se tendió en sentido contrario sobre mí, puso su verga dentro de mi boca y su lengua en mi coño, y en esta posición exigió que le diese las titilaciones de voluptuosidad que pretendía debían proporcionarme su lengua.
Así que el erizo vio a la liebre, pensó jugarla una buena treta y la dio los buenos días con mucha política; pero la liebre que era un personaje muy grande a su manera y de un carácter orgulloso, no devolvió el saludo, sino que dijo con un aire muy burlón: -¿Cómo corres tan temprano por el campo, en una mañana tan hermosa?