burlar

(redireccionado de burlan)
También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • verbo
  • pronominal

Sinónimos para burlar

chasquear

Sinónimos

reírse

Sinónimos

Sinónimos para burlar

Ejemplos ?
En el Matadero, los abastecedores, que, para no ser menos, burlan también el precio de tasa, han aumentado el precio de la carne, cobrando, bajo mano, diez o veinte céntimos el kilo.
Con todo eso, me pareció no despreciar del todo esta visión y darle algún crédito, pareciéndome que los muertos pocas veces se burlan, y que gente sin pretensión y desengañada, más atienden a enseñar que a entretener.
En el futuro habría sido más desgraciada aún, pues no se es siempre joven: el tiempo del baile y del teatro pasa; cuando una envejece y quiere seguir asistiendo a las reuniones, los más jóvenes se burlan; además ya no puede bailar, ya no se atreve a peinarse, por lo tanto se aburre absolutamente y es muy desgraciada.
No queriendo aceptar esta comunidad, se niega a echarse en la cama -o lo que sea- para ella destinada y permanece en pie en un rincón, esperando que yo diga que no es verdad. Las otras se burlan de ella mientras tanto.
Quienes hoy se burlan del pueblo porque a pesar de todo están imponiendo paso a paso el fraude, no pueden entender nuestros sentimientos, los de cada uno de nosotros: profunda rabia por la burla a nuestros derechos ciudadanos y, al mismo tiempo, profunda alegría al ver lo que hemos avanzado y porqué tenemos confianza, algo que ellos no conocen, en lo que avanzaremos en el futuro inmediato.
¿Por qué confiesas que los fabulosos son acomodados para el teatro, los naturales para el mundo, los civiles para la ciudad, siendo, como es, el mundo obra de todo un Dios, y las ciudades y los teatros invenciones humanas, y no siendo los dioses, de quienes se burlan y ríen en los teatros, otros que los que se adoran en los templos, y no dedicando los juegos a otros que a los que ofrecéis las víctimas y sacrificios?
Estas impurezas, a buen seguro que no se ejecutaran en los teatros, porque allí se burlan, juegan y no andan furiosos; no obstante, el adorar dioses que gusten también de semejantes fiestas es una especie de furor.
“¿Qué véis? ¿Se burlan de nosotros, oh abuela nuestra? Grandes hierbas, la gran selva, allá adonde estaba nuestro campo cuando de día fuimos, oh abuela nuestra”, dijeron a su abuela, a su madre.
Predican solidaridad y asociación, y se venden y burlan los unos de los otros; insultan a la generación pasada, y se asocian con ella para reírse de ustedes mismos; prescriben la moral en la política, y su íntima conducta no es sino intriga y chicana; proclaman igualdad, y se hacen llamar merced; gritan democracia, y tienen asco de los pobres; adulan por delante y asesinan de atrás, y todavía hablan a boca llena de camaleonismo.
Cuanto más codiciosos ellos, más desinteresado ha de ser él, y los mismos que se burlan de los dioses le confieren el sacerdocio para interesarlo al culto de su sacra persona.
En los Ateneos, mozalbetes que reniegan de lo que no han estudiado, audaces lampiños que se burlan de la conciencia, de la libertad humana; que manifiestan un rencor personalísimo a Su Divina Majestad, como si fuesen quisquillas de familia...
Los enemigos de nuestra santa religión se burlan de esta santa doctrina, contra quienes nos hemos encargado de la defensa de la Ciudad de Dios, y, con todo observamos que tampoco sus filósofos cuidaron de la sepultura de sus difuntos; antes, por el contrario, observamos que, en repetidas ocasiones, ejércitos enteros muertos por la patria no cuidaron de elegir lugar donde, después de muertos, fuesen sepultados, y menos, de que las bestias podrían devorarlos dejándolos desamparados en los campos; por esta razón pudieron felizmente decir los poetas: «Que el cielo cubre al que no tiene losa».