buscar

(redireccionado de buscasen)
También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • verbo

Sinónimos para buscar

averiguar

Sinónimos

Sinónimos para buscar

agenciárselas

Sinónimos

Ejemplos ?
Al igual que en su época los soldados no servirían con remolones, sino que expulsarían ignominiosamente del campo a los cobardes, así nuestros trabajadores rechazarían la compañía de personas que abiertamente buscasen evadir su deber cívico." "¿Pero qué hacen con tales personas?" "Si un adulto...
Hízose con hábiles trabajadores; puso a cada hijo un puñado de onzas en las manos para que se las buscasen con las bestias; puso a la niña un amuleto de corales para evitarle tentaciones; puso a su mujer -muerta a les pocos meses de tranquilidad- un hábito del Carmen y una caja con galones de oro, y diose al esparto, oficio en que era maestro, y al vino, culto en que resultaba, al empezar sus juergas, primer sacerdote, al concluirlas sacerdote exclusivo, por ser el único oficiante que sabía tenerse en pie.
El clero, los economisas y los pedagogos, habiendo dejado que estos hombres ignorantes buscasen como pudiesen la solución del problema social, mientras ellos se quedaban sentados cómodamente y negaban que hubiese ningún problema, eran muy volubles en su crítica de los errores de los trabajadores, como si fuese posible cometer cualquier error al buscar una salida del caos social, que pudiese ser tan fatuo o tan criminal como el error de no intentar buscar ninguna.
24 El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, éste, como sea Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos de manos, 25 Ni es honrado con manos de hombres, necesitado de algo; pues él da á todos vida, y respiración, y todas las cosas; 26 Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habitasen sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los términos de los habitación de ellos; 27 Para que buscasen á Dios, si en alguna manera, palpando, le hallen; aunque cierto no está lejos de cada uno de nosotros: 28 Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como también algunos de vuestros poetas dijeron: Porque linaje de éste somos también.
Concluye el autor del folleto Bolívar y sus detractores de- fendiendo al Libertador de los cargos de ambicioso y absolu- tista; refuta ligeramente dos párrafos de la obra del señor Paz- Soldán; da pormenores sobre la entrevista de Guayaquil, á la que dice que se halló presente en su calidad de secretario (1 reproduce copia de las instrucciones dadas por San Martín á García del Río y Paroissien para, que buscasen un príncipe europeo que nos hiciera la merced de venir á gobernarnos, documento cuya autenticidad puso en duda alguno de los que en Lima me refutaron); y termina con un paralelo entre Bolí- var, Washington y Bonaparte.
Nunca, por supuesto, faltan hacendados que quieren mayor precio, o quieren obligar al resero a apartar osamentas, o tratan de envolverlo en conversaciones de no acabar; y la mujer interviene, y lo dejan ir hasta el palenque, a veces montar a caballo, antes de decir que sí; con don José, era juego peligroso, pues más de una vez, había sucedido que, aunque hubieran aflojado, no se había vuelto a apear; y era esta una despedida para toda la vida, dejándolos ya que buscasen quien pagase más que él, por sus cuatro guachos.
-Veo magníficas basílicas de severa, desconocida arqui-tectura, que hunden en el cielo sus agujas; santuarios que brillan en las cumbres como bloques de nieve inconmovible; dilatados monasterios que blanquean en mitad de las llanuras; villas que en torno de aquéllos se agrupan, cual si buscasen su sombra.
Ni merienda ni sueño había para las Casas: sentía en sus carnes mismas los dientes de los molosos que los encomenderos tenían sin comer, para que con el apetito les buscasen mejor a los indios cimarrones: le parecía que era su mano la que chorreaba sangre, cuando sabía que, porque no pudo con la pala, le habían cortado a un indio la mano: creía que él era el culpable de toda la crueldad, porque no la remediaba; sintió como que se iluminaba y crecía, y como que eran sus hijos todos los indios americanos.
(Este Herodes es quien hizo decapitar a Juan, mi amigo y mi deudo.) Y Herodes ordenó que me buscasen, pensando que mi reino era de este mundo.
¡O siglo nuestro, edat trabajosa, si fallarían los que te buscasen otras Isifles que desseassen dar sus maridos por tan poca cosa!
Mas, ¿dónde hallarle? Inútil fue que le buscasen los más hábiles cazadores. Inútil que se ofreciesen sumas enormes a quien le trajera.
La aislada y abandonada torre tenia a sus pies el cementerio, como si los hombres muertos buscasen simpáticamente la sombra de la muerta torre!