Ejemplos ?
Al concluir estas palabras, asió una de las blancas y frías manos de Lucía, y la estrechó con un movimiento convulsivo. Lucía se había propuesto calmar al cacique, y dejó fríamente su mano entre las suyas.
¡Ay del hombre que había penetrado en su nido! Él le haría pedazos para poder calmar el tremendo oleaje de su ira y su pena. Cómo le dolía verse burlado por Trini, por aquella en quien había puesto todas sus ilusiones...
Diego Minuche Garrido, como hombre de cultura ya reconocido, desempeñó la honrosa dignidad de Presidente de la Casa de la Cultura, Núcleo de El Oro, desde donde desarrolló una amplia labor de ciencia y de estética, de cultura y poesía, vaciando su espíritu preocupado en todas esas bellas actividades de libros y certámenes intelectuales, con el fin de calmar la sed de sabiduría que tienen nuestros pueblos orenses y bordear de belleza emocional los caminos sacrificados de la Comunidad.
Afortunadamente, y para calmar un poco la impaciencia, hasta el más nervioso se paraba lo necesario en el recuerdo del desatino de don Salustiano en sus recientes mangoneos, y nadie se apuraba por resolver la incógnita.
LAN DE CUERNAVACA Sumergida la República Mexicana en el caos más espantoso de confusión y desorden á que la han sujetado las medidas violentas con que los cuerpos legislativos han llenado este período de sangre y lágrimas, desplegando los atentados de una demagogia absoluta sobre la destrucción de la carta fundamental de tantos sacrificios ha costado, es indispensable manifestar expresamente la realidad de los votos que emiten los pueblos, para que se apliquen remedios exactos y positivos que basten á calmar los males y á destruir la existencia de las logias masónicas, que producen el germen de las divisiones intestinas.
Se demostró que la densidad del núcleo del cometa era mucho menor que la de nuestro gas más raro; el inofensivo pasaje de un visitante similar entre los satélites de Júpiter era argüido como un ejemplo convincente, capaz de calmar los temores.
Sin embargo, para calmar mis remordimientos, me decía que Turey, llegado el momento, no se atrevería a arrojarse entre las llamas, y dejé que su esclava se retirara, después de prometerle que cumpliría con mi deber e iría a verla morir.
¿Quién le comprendiera, ni quién capaz para enjugarle fuera, sino quien puede de su dulce boca con la dulce sonrisa calmar la ira que el baldón provoca, como disipa la apiñada niebla el lento soplo de la blanda brisa?
El horror parecía rondar alrededor de los Gardner y de todo lo que tocaban, y la sola presencia de uno de ellos en la casa era como un soplo de regiones innominadas e innominables. Ammi acompañó a Nahum a su hogar de muy mala gana e hizo lo que pudo para calmar los histéricos sollozos del pequeño Merwín.
Cuando iba a la orilla del lago para calmar su sed, el puma astuto se arrojaba al interior del agua y era poco menos que gigantesco el susto que se llevaban las distraídas aves acuáticas.
(Décimo octavo) Sabed que la anterior comida era sobria y frugal, pues tan solamente comían para calmar los ladridos del estómago; pero la cena era copiosa y larga, puesto que tenían necesidad de reponer fuerzas y de nutrirse.
Con gran sorpresa de nuestra parte encontramos el hospital atendido por un solo médico, un joven español, sin los aparatos, útiles y medicamentos indispensables para la atención de los heridos y enfermos; a tal punto que carecían de desinfectantes para curar a los heridos, de anestésicos para las intervenciones quirúrgicas y aun de analgésicos para calmar las dolencias de los pacientes.