carecer

(redireccionado de carecemos)
También se encuentra en: Diccionario.
  • verbo

Sinónimos para carecer

adolecer

Sinónimos

Ejemplos ?
Los sucesos de México han sido demasiado varios, complicados, rápidos y desgraciados para que se puedan seguir en el curso de su revolución. Carecemos, además, de documentos bastante instructivos, que nos hagan capaces de juzgarlos.
En realidad no pensaba en los sucesos posteriores al delito, sino que mantenía al borde del mismo la curiosidad de saber cómo me comportaría, qué es lo que haría Barsut, de qué forma lo secuestraría el Astrólogo, y el crimen que en algunas novelas había leído se presentaba interesante; veía yo ahora que era algo mecánico, que cometer un crimen es sencillo, y que nos parece complicado a nosotros debido a que carecemos de la costumbre de él.
no conoce ni penetra todavía bien las funestas consecuencias que ha de traerle el hecho de haber depositado toda la fuerza y recursos del reino en manos de unos nombres perversos y de costumbres las más depravadas; cuyo conocimiento los constituye el objeto de la general abominación de que resulta que cuanto más trabaje para conseguir el grande empeño de destruir a este ejército, sólo habrá aumentado sus sacrificios y los de la patria, haciendo más poderoso a un enemigo disimulado que mañana u otro día querrá imponerle la ley. Carecemos aquí de profesores que puedan adornar un papel con trapos y figuras, pero nos sobran hombres meditativos y de reflexión que hechos cargos de nuestra historia comprenden que tanto será V.
La comunicación de ejemplos de este género no puede poseer gran fuerza demostrativa, pues carecemos de toda garantía sobre la exactitud de los sucesos infantiles correspondientes, los cuales no son reconocidos por la memoria cuando pertenecen a épocas muy tempranas.
Ni de espíritu de empresa ni de energía para el trabajo carecemos nosotros, descendientes de rudos, pero esforzados montañeses del norte de España.
Pero entre tanto que conducimos con nosotros mismos la humana debilidad de la vida mortal, si carecemos totalmente de afectos, por el mismo hecho es prueba de que vivimos bien; porque el Apóstol reprendía y abominaba de algunos, diciendo de ellos que no tenían afecto.
El cumplimiento estricto de la ley que exigiremos en todos los ámbitos debe tener presente las circunstancias sociales y económicas que han llevado al incremento de los delitos en función directa del crecimiento de la exclusión, la marginalidad y la crisis que recorren todos los peldaños de las sociedad. Pero también hay que comprender que, como sociedad, hace tiempo que carecemos de un sistema de premios y castigos.
El análisis histórico es también en cierto modo trabajo de laboratorio y si de sus oficinas no fluyen los olores penetrantes y agrios que caracterizan a las que manipulan con ingredientes y sustancias químicas, salen otras emanaciones que no hieren en seguida el olfato, pero a la larga son no menos insoportables porque producen sopor, cansancio y fastidio… Porque a pesar de “laboratoristas”, no se nos oculta esa verdad y tratamos – en lo posible – de contemplarla y porque carecemos además del instrumento adecuado – que quizás exista – para realizar con elementos y motivos de prosaico análisis, variaciones de oratoria atractiva y musical o severa y de aires filosóficos, renunciamos en parte a nuestra primitiva y excesiva aspiración.
Los proyectos de oposición independiente tenemos una carencia que, hoy, se hace más decisiva: nos oponemos a un proyecto de país que implica su destrucción, pero carecemos de una propuesta de nueva nación, una propuesta de reconstrucción.
¿No tengo hijos? ¿No sé que nos han desterrado de la Tesalia, y que carecemos de amigos? Después de resolver esto en mi ánimo, reconocí que era insensata en sufrir tan grandes males, y que sin razón me había encolerizado.
No carece la República de deliberaciones ni autoridad entre estas gradas: nosotros, nosotros los cónsules (abiertamente lo digo) somos quienes carecemos de la iniciativa requerida.
Los sucesos de Méjico han sido demasiados varios, complicados, rápidos y desgraciados, para que se puedan seguir en el curso de su revolución. Carecemos, además, de documentos bastante instructivos, que nos hagan capaces de juzgarlos.