cartilla


También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • sustantivo
  • locución

Sinónimos para cartilla

no saber la cartilla

Sinónimos

  • estar pez
  • estar in albis
  • no saber lo que se pesca
Ejemplos ?
Seguir con vivos ojos Donde la idea brilla, De la maestra la cansada mano, Sobre los grandes caracteres rojos De la rota cartilla, Donde el esbozo de un bosquejo vago, Frutos de instantes de infantil despecho, Las separadas letras juntas puso Bajo la sombra de impasible techo.
El cuaderno de la aeronave, la cartilla de motores y la de hélices, en su caso, se mantendrán al día en lugar seguro y a disposición de las Autoridades que puedan requerirlos.
Debe abolirse la circulación de la moneda en el seno de las colectividades, creando en su efecto la cartilla de racionamiento, quedando en poder de la colectividad la cantidad precisa para sus necesidades internas.
De memoria y ya: La cartilla de San Miguel Aunque este primer mini texto escolar, se encuentra constituido por unas cuantas páginas, casi un folleto, se pierde en las tradiciones del aprendizaje popular de la lectoescritura, su mención resulta interesante porque sin duda fue la base por más de cuatro siglos, de quienes aprendían a leer.
a escuela de la cartilla y el Cristo, del catón de San Casiano y de la pauta, implantada en tiempo del antiguo régimen, no se conoció por aquí hasta mediados del siglo pasado, y aún eso mismo, sólo en el hospicio de los Padres de la Compañía con su aula de latinidad.
El diptongo de la Real Academia y la Teoría de Sicilia. ? Cartilla para Enseñar Español. Y una infinidad de artículos y folletos, de los cuales destacan, aquéllos que como producto directo de la actividad de clases fue elaborando con los alumnos, año con año.
Este precioso cuaderno, que forma un volumen de 210 páginas, muy cómodo para llevarlo siempre consigo, y que todos los guardias poseen, contienen tanto reglas morales, como de urbanidad, protocolo, modelos de escritos, denuncias, actas, .. La Cartilla se halla dividida en cuatro partes.
Por el momento, el nuevo abecedario estaba sólo en manuscrito, guardado en el gran armario-librería, junto a la vieja cartilla impresa; aquel armario que contenía tantos libros eruditos y entretenidos.
En la banca frontera, se alineaban como veinte varones, no menos atareados, no menos chillones que las chicas, si bien algunos un tanto graves por sus adelantos, cacareaban con más formalidad, casi de corrida, y a pura memoria por supuesto, aquello de "por la señal de la Santa Cruz venció Constantino al tirano Magencio", pasaje de la cartilla que abría a aquellos estudiantes, horizontes sublimes en el cielo de la historia y del arte.
Y así todo; y no sólo esto: el honor y la fama de su patrón eran para él tan sagrados como los propios, tan bien que no vaciló, una vez que había oído cuentos que no le gustaban, en salir de su reserva, y sin decir nada a nadie, en cantarle la cartilla a un vecino, de tal modo que éste, para siempre, se acordó que en boca cerrada no entran moscas.
Que, aún más casta que Lucrecia, y más bella que una Diosa, a la larga no se aprecia y nos es pronto enfadosa la que es ignorante y necia. Mas, al desear que supiera algo más que la cartilla, líbreme Dios de que fuera, vana Marisabidilla e importuna bachillera.
De mí sé decir que jamás empleo la moderna nomenclatura: primero, porque el pasado merece algún respeto, y a nada conduce abolir nombres que despiertan recuerdos históricos; y segundo, porque tales prescripciones de la autoridad son papel mojado y no alcanzarán sino con el transcurso de siglos a hacer olvidar lo que entró en nuestra memoria junto con la cartilla.