Ejemplos ?
POPOCATEPETL en ese atardecer, sintiendo el viento del norte soplar tibiamente y envolver su musculoso cuerpo de leñador y campesino, había perdido la tranquilidad que disfrutaba en su casta vida, adoradora de todo lo bello.
IV Muy altivos conservan su esencia Tradiciones heredadas de una cuna Sangre casta, digna y pura la Ticuna Con ritos sagrados como la pelazón, Los Macunas, Huitotos y Mirañas Son ejemplo sublime de mi tierra Como Colombianos Dignos dan al mundo Fiel reflejo de nuestra raza ancestral.
Se nos va con Azcárate el último ejemplar de una casta de hombres que creía en las cosas superiores y para los cuales toda hora llegaba con un deber y un escrúpulo en la alforja.
(102) DON GODOFREDO: ¡Dame los brazos sobrino! DON FAVILA: Tio, matarle no basta, Fuerza es que á toda su casta Llegue su fatal destino.
De tu insigne linaje saldrá aquella amiga de las letras y del arte, a quien no sé si tengo más por bella o más por sabia y casta que alabarte; la espléndida Isabel, radiante estrella que con su luz alumbrará la parte que baña el Mincio, río entre floresta al que el nombre la madre de Ocnos presta; »donde disputará con su consorte en lid de gran honor y gran regalo quien de los dos con más amor soporte y aprecie las virtudes frente al malo.
Si uno dirá que o en el Taro, al norte, o en Nápoles libró a Italia del galo; la otra que a Penélope le basta, para igualar a Ulises, con ser casta.
De aquella de Aragón ínclita cuna no he de callar la reina transalpina, de quien más sabia y casta otra ninguna no vi en obra alabar griega o latina; ni a quien más sonreirá después Fortuna, cuando a elección de la Bondad Divina, para que Italia de su mal se acendre, a Hipólito, Isabel y Alfonso engrendre.
Discurso Mujeres dieron a Roma los reyes y los quitaron. Diolos Silvia, virgen, deshonesta; quitolos Lucrecia, mujer casada y casta.
Discurso Cuando concedamos a los que por desaliñarle la casta le dan por padre al despensero de Junio Bruto, hallaremos que por cualquiera parte deciende de puñal vengador de la libertad de Roma, y que de los antecesores nobles suyos no sólo heredó Marco Bruto la virtud, sino que la creció.
No sólo al tiempo antiguo es bien perspicuo, también al nuestro hay claro experimento, cuando a esta grey que somos malnacida, nos da lobos rabiosos como cuida: a los que, pues no juzgan que les basta el hambre de sus vientres al tragarnos, llaman lobos de más hambrienta casta de ultramontanos bosques a zamparnos.
Pararse para que venza el capitán que pelea, volver atrás porque se emiende y anime el afligido, escurecerse con el sentimiento de la mayor maldad: son novedades y diligencias dignas de imitación, como, las que no son desta casta, de aborrecimiento.
Turgente el goce en mis castillos de antes… la media luna de mi arena vasta va emparedando mis ritmos fragantes y los encierra con su labia casta.