cofradía


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Sinónimos para cofradía

Ejemplos ?
Aquí se consiga ala directiva de la COMUNIDAD HERRERA su seguridad y acompañado de la cofradía de Momostenango y partir del año de 1,978 la Corporación Auxiliar Municipal de Pueblo Viejo se lleva en escaparates a las imágenes cargada en hombros por todos los pobladores de Pueblo Viejo quienes con alegoría celebran las fiestas de noviembre.
A continuación, con un grado intermedio en alguno de los gremios más amplios viene el general de la cofradía, bajo cuyo inmediato control son conducidas todas las operaciones del gremio.
El día 26 de noviembre las imágenes de Santiago Apóstol y San Felipe retornan a la parroquia de MOMOSTENANGO bajo el mismo protocolo presidido por la directiva de la COMUNIDAD HERRERA, los alcaldes auxiliares de Pueblo Viejo, la cofradía, sacerdotes mayas de la localidad y todos los vecinos impregnado de un grato olor a incienso y mirra despedido por la imagen de Santa Catalina de Alejandría nuevamente en Pacococh; llegando a Chocruz recibiendo las imágenes los alcaldes de los Cuatro Barios de la villa de Momostenango, hasta llegar nuevamente a la parroquia y depositarlas en sus escaparates ubicados dentro de la parroquia.
GANAPÁN.- Señor juez: ganapán soy, no lo niego, pero cristiano viejo, y hombre de bien a las derechas; y, si no fuese que alguna vez me tomo del vino, o él me toma a mí, que es lo más cierto, ya hubiera sido prioste en la cofradía de los hermanos de la carga, pero, dejando esto aparte, porque hay mucho que decir en ello, quiero que sepa el señor juez que, estando una vez muy enfermo de los vaguidos de Baco, prometí de casarme con una mujer errada.
La pintura es un perfecto espécimen de los procedimientos de la cofradía prerrafaelista; casi nulo el movimiento de la figura noble, colocada de tres cuartos y mirando de frente; maravillosos por el dibujo y por el color los piececitos desnudos que asoman bajo el oro de la complicada orla bizantina que borda la túnica blanca y las manos afiladas y largas, que desligadas de la muñeca al modo de las figuras del Parmagiano, se juntan para sostener el manojo de lirios, y los brazos envueltos hasta el codo en los albos pliegues del largo manto y desnudos luego.
El general de esta cofradía tiene una espléndida posición, y que ampliamente satisface la ambición de muchas personas, pero por encima de este rango, que puede compararse--para seguir con las analogías militares que le son familiares--con el de un general de división o general mayor, está el de los jefes de los diez grandes departamentos, o grupos de gremios aliados.
Desde sus orígenes tuvo las características y requisitos de una cofradía de caracter cerrado y endogámico, ya que el número de sus hermanos debía mantenerse en 33 (uno por cada año de la vida de Jesucristo en carne humana): Treinta y tres años de edad / tuvo Jesús, alma mía.
Llegaron también de los postreros dos bravos y bizarros mozos, de bigotes largos, sombreros de grande falda, cuellos a la valona, medias de color, ligas de gran balumba, espadas de más de marca, sendos pistoletes cada uno en lugar de dagas, y sus broqueles pendientes de la pretina; los cuales, así como entraron, pusieron los ojos de través en Rincón y Cortado, a modo de que los estrañaban y no conocían. Y, llegándose a ellos, les preguntaron si eran de la cofradía.
El esclavo que acompañaba a cada socio de esa humanitaria cofradía iba con la cabeza descubierta, llevando en una mano una salvilla o fuente de plata, y en la otra una campanilla del mismo metal, que hacía sonar de rato en rato, pronunciando en clamoroso y pausado acento estas palabras: «¡Hagan bien para hacer bien por el alma de los que van a ajusticiar!».
Y a una voz lo confirmaron todos los presentes, que toda la plática habían estado escuchando, y pidieron a Monipodio que desde luego les concediese y permitiese gozar de las inmunidades de su cofradía, porque su presencia agradable y su buena plática lo merecía todo.
Una noche hallábase la reina de regodeo en la casa de la cofradía, cuando de improviso se presentaron los de la cuadrilla, azotaron a su majestad y cometieron con ella desaguisados tales que volando, volando y en pocos días la llevaron al panteón.
Era el de su ofiscio o cargo en el don Johán de la Coba, recabdador e deposcitario de las rentas e cabdales de la cofradía dicha que se era de la O, Mari Sancta Madre del Redemptor.