comparsa


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  • sustantivo

Sinónimos para comparsa

acompañamiento

figurante

Sinónimos

Ejemplos ?
Concluido el almuerzo, llegó la hora de ir a misa; y al acercarnos a la Iglesia, fuimos acometidos por una comparsa de danzantes, bajo cuyos arcos tuvimos que pasar más de dos veces; honor tributado exclusivamente a las notabilidades del pueblo, o mejor dicho, a todas las personas que podían dar algunas monedas de gratificación, en cambio de tan señalado festejo.
--“Yo sería capaz, si me dejasen, de salir a la calle con el velo de cara, que solo descubre los ojos...” No veían la hora de que llegase el carnaval para “armar” la conmovedora comparsa del harem.
Pero no; visitas forzosas, periódicas, hechas de cualquier modo, con espéculums sucios, propagadores del contagio y que parecen destinados a la diversión de unos polizontes y de una comparsa pseudo médica, y luego, al tun tun, secuestro, prisión, asistencia brutal.
¿No has visto que en todas las comedias hay un consejero o comparsa que no tiene otra misión que la de escuchar abismado los ímpetus de entusiasmo del héroe?
Recuérdese: “ESTOS – dice refiriéndose a los Vascos en comparsa-IBAN A HACER HOY EN EL CUARTEL GENERAL” (la pantomima de aprisionar a Varela, juzgarlo y fusilarlo).
Treparon a aquel unos cuantos miembros de la comparsa-vestidos a la usanza nacional de boina y faja roja, y camisa, pantalón y alpargatas blancas-y luego de afirmar un alto mástil en medio del tablado, al son de tambores y “CHISTUS” bailaron –como danza de ritual-siguiendo el acompasado ritmo de su monótona música el milenario “CINTA-DANTZA” que el público congregado aplaudió en entusiasmo delirante.
La gorda está en España, aunque muy tarde va viendo algo más claro, y está dispuesta a hacer de su desgarrada capa mangas y caperuzas, o lo que le acomode, sin permiso del señor Olózaga y comparsa.
A la verdad, que son cosa vieja las tales reglas en las comedias hace ya más de un siglo; reglas hasta ahora en todas partes menos en España: y a qué tiempo se le antoja a Moratín venirnos predicando las tales reglas en su Café: precisamente cuando ya van a ver su fin; y ahora que empezábamos a arreglarnos, volvamos otra vez a desandar lo andado, y a hacer comedias donde haya traidor, y si no séquito y comparsa de húsares a caballo, a lo menos, lo que viene a ser lo mismo, acompañamiento de ruleta y jugadores, comparsa de truenos, rayos, cte., y otras gracias de este jaez; pero examinemos un poco la pieza.
Era un niño precioso, de blanca tez y de rubia y linda cabellera, de nombre Pedro Pablo Bermúdez, que recitó el siguiente soneto: Siguióle la comparsa de los Militares, no menos linda que la del Comercio, ejecutando su danza en el Tablado, con gallardía, figurando con bandas azul - celeste, en vez de arcos.
Por la razón de que los muertos no se defienden, le cargaron al pronto la mayor culpa; pero los jueces entendieron que fue un comparsa, dominado por las dos mujeres, por la Jacinta en especial.
Los más fuertes la hicieron: Bonaparte, el venidero soberano de una corte cuyo esplendor asombró a Europa, hizo la corte a la querida de Barras. Formemos la gran comparsa de los «arrivistas».
Y por entenderlo así no tengo inconveniente en que la masa destinada a ser comparsa y víctima de los actores de la comedia humana, se rebele contra los empresarios de muchedumbres que estimulan al fomento de la carne de cañón, aconsejándoles la procreación abundante, espontánea (!) en detrimento del mejoramiento de la raza y de la manumisión del proletariado.