complaciente


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  • adjetivo

Sinónimos para complaciente

condescendiente

Sinónimos para complaciente

complacedero

Sinónimos

  • complacedero
Ejemplos ?
Una sería la dinámica, la progresista, y estaría representada por los trabajadores que se benefician de los postulados inscritos en el apartado A, y la otra, la oficial, correspondería a la integrada por los trabajadores al servicio del Estado, la que, según este enfoque, sería la menos combativa; complaciente, incluso, con los dictados del sector público, toda vez que no es posible aplicar el derecho de huelga en forma irrestricta, que aquí se ha mencionado.
Una sola mirada demasiado complaciente a una mujer pudo causar la perdición de mi alma, pero, con la ayuda de Dios y de mi santo patrón, pude desterrar al malvado espíritu que se había apoderado de mí.
¿El Duque ruso que de paso por París vivió más tiempo en la alcoba de ella que en otros lugares y la llevó luego a Petersburgo, de donde volvió rebautizada con apellido de princesa y dueña de las esmeraldas fabulosas y del collar de diamantes, fue quien le educó los sentidos y despertó en ella ese sensualismo sibarítico, que me sedujo desde el primer momento como una fascinación, o su educador fue más bien el perverso poeta italiano de quien se enamoró locamente y a quien colmó de regalos, sin que el vate famélico y complaciente protestara contra aquel papel equívoco de favorito pagado?...
El doctor, con una sonrisa complaciente, leía en alta voz un manuscrito explicación de su teoría sobre aquel interminable diccionario, y ella le miraba; pero con una expresión que no le había visto nunca.
-Parece usted dispuesto a darle la basílica de San Pedro toda entera -dijo el general, pasando ante ellos con una sonrisa, muy complacido de sí mismo. Con la misma sonrisa complaciente recibió a don Jorge unos días más tarde.
Hasta el lunes siguiente habrá de reanudarse y en donde unas horas antes todo era ruido, agitación, movimiento, rugir de aparatos mecánicos, constante ir y venir de trabajadores, reina complaciente la calma con su séquito de tristezas fatigadas.
Desde las cúspides de sierras milenarias que la rodean, eternas serpientes asoleadas tragándose su propia cola, alcahuetas de volcánicos amoríos petrificados al fluir de las edades, se contempla sumisa, ensimismada, condescendiente y colorida; como complaciente trabajadora sexual en plena labor satisfactoria que se hunde de tantas movidas dentro de su hoya.
Pero aun así y todo, repito que es imposible vivir a su lado, según lo demuestra el hecho elocuentísimo de que, hallándonos él soltero y yo viudo, y careciendo el uno y el otro de más parientes, arrimos o presuntos eventuales herederos, no habite en mi demasiado anchurosa casa, como habitaría el muy necio si lo desease; pues yo, por naturaleza y educación, soy muy sufrido, tolerante y complaciente con las personas que respetan mis gustos, hábitos, ideas, horas, sitios y aficiones.
Pero la farmacia rebosaba de gente y le costó mucho trabajo deshacerse del señor Tuvache, que temía que su esposa tuviera una pleuresía, porque tenía costumbre de escupir en las cenizas; después, del señor Binet, que a veces tenía unas hambres atroces, y de la señora Caron, que sentía picores; de Lheureux, que tenía vértigos; de Lestiboudis, que tenía reúma; de la señora Lefrançois, que tenía acidez. Por fin, los tres caballos arrancaron, y todo el mundo coincidió en que el doctor no se había mostrado complaciente.
Pues te advierto ¡oh! complaciente Lector (por si aun no lo sabe Tu altitud), que á la presente Los poetas somos gente Muy cortesana y muy grave, (44) Que en este siglo sin valla Machucho y conciliador, Cualquier criticon nos halla Tan buenos como el mejor Que hoy anda entre la canalla.
Algunos ni siquiera se atrevieron a mostrar sus acuciosas páginas a algún complaciente lector, quizá por la sórdida creencia de que en relación con las “stars”, nada se valía.
Son testigos sus plazas, troles, cines y quebradas; de estos nacientes sentimientos, sublimes e inmaculados; que la tierna tibieza de la niñez, no sabe bien manejarlos. Sí, Valparaíso es cómplice y complaciente, de este ensueño que ha creado, con su sinfín de recodos, que animan a experimentarlo.