conocer

(redireccionado de conocían)
También se encuentra en: Diccionario.
  • verbo

Sinónimos para conocer

entender

percibir

Sinónimos

Ejemplos ?
Y bien merecía su propietario que Dios le mirase con ojos de misericordia, pues con sobra de razón pregonaban cuantos le conocían su ingénita bondad y su honradez sin tacha y su varonil entereza, que sólo sacaba a relucir cuando, ahito de razón, tenía que probarle a alguno de los muchos mozos de ácana que frecuentaban su «mo de vivir» que cuando eran llegadas las ocasiones, sabía él también jugarse a cara o cruz la integridad de la gallarda persona.
Galopaban a caballo por su cuenta, y esto desde que el varoncito tenía cuatro años. Conocían perfectamente —como toda criatura libre— el alcance de sus fuerzas, y jamás lo sobrepasaban.
Ninguno de ellos se había graduado como profesor en institutos especializados, que no los había, pero todos, cual más cual menos, conocían las materias que dictaban y las sabían enseñar, pero por sobre todo, casi sin excepciones, trasmitían una gran autoridad moral que formaba verdaderos ciudadanos conscientes de derechos y deberes, que integraron una generación que en la vida pública o la actividad privada, dio brillo al país.
os que me conocían, al enterarse de que iba a trabajar en el criadero de gorilas de Farjalla Bill Alí se encogieron compasivamente de hombros.
Que eran amigos antiguos, y en el tiempo que escolar fue don Juan, para habitar tomaron cuartos contiguos. Por eso se conocían tan a fondo ambos a dos, y el uno del otro en pos mil locuras emprendían.
CUAUHTLATOATZIN siempre dio muestras de discreción, humildad y sabiduría. Su fina intuición para encontrar los medios de convencer a través de la palabra florida, impresionaba a quienes lo conocían.
Ni los miembros de la Junta Militar ni los integrantes del Comité de Trabajo ni tampoco los Miembros del Gabinete conocían la existencia de estos documentos, los cuales, consecuentemente, no fueron consultados.
Dícese que conocían y distinguían los días de la semana con nombres particulares, y que tenían al Domingo por el más solemne y le llamaban Tepipichinche, y que a sus hijos ponían nombre del día en que nacían.
Como, a más de sus ocupaciones fijas, Subercasaux tenía inquietudes experimentales, que cada tres meses cambiaban de rumbo, sus hijos, constantemente a su lado, conocían una porción de cosas que no es habitual conozcan las criaturas de esa edad.
No se les daba de comer, sino que, cuando la comida había acabado, cuando Maestro Mono, Maestro Simio, habían comido, entonces venían ellos. No se encolerizaban, no se irritaban, pero sufrían. Conocían su ser y veían claro.
Respondíte entonces que más justo era dolerte de la República, que de una parte la rendía Publio Clodio y de otra Vatinio y otros muchos ciudadanos, que corrompidos con la ciega codicia, no conocían que mientras ellos vendían la República, se vendían a sí mismos.
Corrupción por ausencia del mítico Quetzalcóatl y la presencia de Huitzilopochtli; corrupción por ausencia de una base moral o ética para invadir, conquistar y explotar a un pueblo que no conocían y no les había hecho nada, tan solo existir y poseer recursos naturales.