cordobés


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Sinónimos para cordobés

cordobense

Sinónimos

  • cordobense
Ejemplos ?
Sigue adelante el camino, cuando, detrás, el estruendo de un caballo que galopa oye resonar violento, y alcánzale a pocos pasos, en un cordobés overo, de sudor cubierta el anca, blanco de espumas el pecho, arrogante y decidido, un atildado mancebo vestido un rico tabardo de carmesí terciopelo, con castillos y leones de plata y oro cubierto, y un penacho rojo y jalde volando sobre el sombrero.
Don Pedro, cordobés aporteñado, cuyo rancho ocupaba, desde hacía veinte años, la mejor loma del campo, apreció, como lo merecía, la excepción hecha a su favor, que le permitía quedar en la querencia, donde había vivido tantos años, con la finada su mujer, y donde dejaba correr despacio los días, cuidando, con sus dos hijos, las pocas ovejas que le había dejado lo que él llamaba la mala suerte.
Tomó café con ellos mientras escuchaba complacido el ofrecimiento de custodia que le hacían esos jóvenes militares. A Maza le descubrió enseguida el acento: -Usted es cordobés.
Una camisa de rica bordadura, que ostentaba botoncillos de diamantes en la pechera y en el cuello, un ancho cordobés y botas de cuero, ceñidas por espuelas de plata, completaban el traje del gitano.
Su seriedad atenta, cuando le hablaba el amo, su política aprobación habitual de las ideas del patrón, sólo restringida, a veces, por el sacramental y prudente: «Usted es dueño», que tan hondamente significa lo que quiere decir; los consejos, dados en forma de mera y modesta indicación, como quien no quiere la cosa, y con ese tacto peculiar del subalterno que no quiere parece saber algo mejor que el superior; su comedimiento en ofrecerse para cualquier trabajo, todos sus modales hacían de este cordobés, barnizado sin acabar de pulir, un lunar entre el paisanaje porteño que le rodeaba, más activo, pero más rudo.
Sin duda, así como, en vista del aserto irrefragable de Dozy, la alboronía viene de la Sultana Borán, la torta maimón y los maimones, que son unas á modo de sopas, deben provenir del Califa, marido de la susodicha Borán, el cual se llamaba Maimón, ya que no provengan del gran filósofo judío Maimónides, que era cordobés, y compatriota, por lo tanto, de los maimones, sopa, torta y bollo.
Cuando se fue, quedé mareado, exactamente como cierto día de verano, en que un poeta cordobés, Brandan Caraffa, me leyó los cuatro actos de un drama y tres metros y medio de un poema dedicado a las vacas de Siva.
Y tiene otra tontería nuestra gracia nacional, y es creer que no hay más sal que la de Andalucía: con lo cual a un dos por tres se nos da muy campechano un payés por jerezano o un vasco por cordobés.
Por lo demás, si hay algo de cierto en el mordaz proverbio que dice: Al andaluz hacedle la cruz, y al cordobés de manos y pies, bien puede afirmarse que no reza con las mujeres; antes son víctimas las pobrecitas de lo levantiscos, alborotados y amigos de correrla que son generalmente los maridos.
El Caracoles, al que le había hecho bizcar de los dos ojos la hermosura de la muchacha, preguntó a ésta con acento zalamero, al par que se colocaba una mano en la cintura y con la otra se echaba hacia atrás el cordobés, como en los tiempos en que no dejaba vivir a ninguna hembra del distrito: -¿Es verdá, salero, que tú me quieres a mí más que a las niñas de tus ojos?
Aunque la vecindad más cercana de una estancia de veinte leguas cuadradas pueda quedar algo distante, Cirilo se acordó de que a tres leguas de allí vivía en el límite del campo un puestero, un gaucho pobre, cordobés, hombre curioso y prolijo, poseedor de algunas vacas, quizá menos de cien, pero de las cuales unas cuantas eran lecheras; y como urgía el caso, mudó caballo y se fue disparando para el puesto, llevando una botella de litro, bien lavada, con su correspondiente corcho.
Y apenas día pasaba sin que lo fuera a llevar, ya el damasquino mandoble, ya el cordobés alazán; y siempre, entre sus regalos, solían ir a la par, ya el velo para la Reina, ya para la dama el chal, ya la armadura dorada para el príncipe don Juan, ya el perro de mejor rastro, ya el azor más perspicaz.