Ejemplos ?
Una circunstancia excepcional, como es la de tener entre nosotros a un ilustre estadista del país hermano, da ocasión propicia para verter en el ademán y en la voz la expresión de esos sentimientos que vienen del fondo del corazón que, si no son ajenos, son distintos a los medidos de la cortesía diplomática y que por falta de oportunidad ajustada para expandirse libremente actúan, por lo común, a la manera de las aguas subterráneas que, sin ser notadas, producen el verdor milagroso del paisaje.
La ciencia, el arte, la justicia, la cortesía, la religión son órbitas de realidad que no invaden bárbaramente nuestras personas, como hace el hambre o el frío; sólo existen para quien tiene la voluntad de ellas.
¡Qué mal su vida entre las tantas vidas que han vivido de vitales muertes sin más armonía… y sin fantasía… y sin poesía… sin orfebrería y sin melodía… sin galantería y sin varonía… sin más juglaría ni caballería… Sólo egolatría… y piratería… y mitología… y monotonía… y rata osadía… sólo oligarquía… y regatería… falsa rebeldía… y rapacería… Sólo satrapía… y baratería… cero algarabía que al amar crecía… Nada de energía que se alzaba en guía tras la lozanía de la cortesía… Nula frenesía por dar autoría a la ideología vuelta librería Simple rejería de holgazanería.
Presentóse el noble mozo Con impávida insolencia Al Tribunal, despachando Sus negocios con franqueza; Y sus vuelillos de encaje, Y sus hebillas con perlas, Y sus pajes ataviados Con magníficas libreas, Apagaron los murmullos E hicieron al fin domésticas Las voluntades agrestes De la turba descontenta. Tornóse el ceño en sonrisa, En cortesía la befa, En rendimiento el desdén Y la repulsa en ofertas.
señores Ministros: llevad a vuestras patrias nuestro saludo. En todo saludo duerme ennucleada por la tibieza de la cortesía, un sentir cordial de alegría y buen deseo.
Rasguemos esa envoltura de la cortesía y quede toda afuera la límpida alegría del pueblo oriental que abre sus brazos para abrazar a los dos hermanos que se han encontrado de nuevo, en el ancho camino del Derecho y la Paz.
Agregaré solamente una observación: la de que, si un habitante de cualquier remota comarca, procurase formarse una idea de las costumbres europeas sobre el estado de las conciencias entre nosotros, sobre la perfección de nuestras artes, sobre la decencia de nuestros espectáculos, sobre la cortesía de nuestros modales, sobre la afabilidad de nuestros discursos, sobre nuestras perpetuas demostraciones de benevolencia y sobre ese concurso tumultuoso de hombres de toda edad y estado, que parecen afanados, desde el romper del alba hasta que el sol declina, a obligarse recíprocamente, ese extranjero, digo, descubriría exactamente en nuestras costumbres lo contrario de lo que ellas son.
e) Mantener dignidad en el desempeño de su puesto y en su vida pública y privada, de tal manera que no ofendan al orden y a la moral y no menoscaben el prestigio de la institución a la que pertenecen; f) Velar por la economía del Estado y por la conservación de los documentos, útiles, equipos, muebles y bienes en general confiados a su guarda, administración o utilización de conformidad con la ley y las normas secundarias; g) Observar en forma permanente, en sus relaciones con el público motivadas por el ejercicio del puesto, toda la consideración y cortesía debidas; y, h) Elevar a conocimiento de su inmediato superior, los hechos que puedan causar daño a la administración.
Al terminar la ceremonia de Protesta, sólo la estricta cortesía del protocolo evitó una abandonada soledad allá arriba, en el estrado atropelladamente desalojado para seguir al nuevo sol que un día yo también fui y ya no era.
Dicho esto, que no es fórmula oratoria de cortesía...
Veamos qué tiene el valiente caporal. Sor Simona murmuró con severa cortesía de señora antigua: —Este caporal es el Marqués de Bradomín.
Lo anterior no obsta para que la Corte Plena pueda recibir en audiencia especial a personalidades nacionales o extranjeras en visita de cortesía.