cortesano


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  • sustantivo

Sinónimos para cortesano

palaciego

Sinónimos

Ejemplos ?
Era el gran don Juan de Tassis, caballero cortesano, conde de Villamediana, de Madrid y España encanto por su esclarecido ingenio, por su generoso trato, por su gallarda presencia, por su discreción y fausto.
El muchacho llegará acaso esta tarde, inútil es decirte que le acojas como si fuese sobrino tuyo; en cuanto a Cecilia, acostumbrada a ver a los jóvenes de aquí tan torpes, tan mal educados, recibirá con agrado y con júbilo a un primo cortesano que le dirá cuatro frases galantes de esas que enloquecen a las chiquillas.
Impulso de blandir la cachiporra nunca a nadie inspiró la mazamorra, que ella no daba bríos para andarse buscando desafíos, ni faltar al respeto cortesano a la mujer, al monje o al anciano.
Si el monarca, en vez de prestar oídos al cortesano, hubiera sentido el alma de la Francia que rugía en aquellos alaridos, si hubiera auscultado sus vibraciones que exigían libertad, igualdad, fraternidad, habría ahorrado para su pueblo las sangrientas, las horrendas y dolorosas escenas del terror; sus conciudadanos, la posterioridad y la humanidad entera, le habrían levantado de un momento perenne de gratitud y de admiración, y habría perpetuado el recuerdo de la redención pacífica y grande, un pueblo tan grande como sus anhelos.
Algo disgustaba al elegante ir convertido en cicerone de un ente tan grotesco; pero la intimidad con que le trataba el personaje cortesano le hizo ver en el de la aldea un mandarín inculto, una potencia electoral, un reyezuelo de provincia.
Y tanto y tanto menudeaban las remesas del cuzqueño, que hasta el rey empezó a mirar con aire receloso al conde de Aranda, único cortesano a quien no deleitaba el aroma de la golosina, y que tenía el mal gusto de desayunarse con un cangilón del vulgar soconusco, haciendo ascos al divino manjar que enviaban los jesuitas.
El hombre integérrimo, independiente, que echaba al rey-sol en cara sus manchas morales, no pudo en los días tristes de su vejez extrema abstenerse de solicitar el favor cortesano.
Estése el cortesano procurando a su gusto la blanda cama y el mejor sustento; bese la ingrata mano del poderoso injusto, formando torres de esperanza al viento; viva y muera sediento por el honroso oficio, y goce yo del suelo, al aire, al sol y al hielo, ocupado en mi rústico ejercicio; que más vale pobreza en paz que en guerra mísera riqueza.
Le conocía yo, sin embargo, como matemático y como poeta, y mis medidas fueron adaptadas a su capacidad, con referencia a las circunstancias de que estaba rodeado. Le conocía como a un cortesano, y además como un audaz intrigante.
Por defender el injuriado fuero ¿No es lícito la espada desnudar?» (167) Si entronizado el codicioso belga Saqueaba el palacio y la cabaña Y desangrando á la infeliz España Rios de oro enviaba á su nacion; Si reía en espléndido banquete Sirviéndole de música el gemido De un pueblo que por él empobrecido Moribundo imploraba compasion; Si al pedirle justicia el triste padre, Padre á quien deshonró vil cortesano, Decia el estrangero al castellano: 'Cómprame la venganza y la tendrás'; ¿Debió Castilla tolerar su afrenta?
440 Alma de estas perfecciones era el gentil desenfado de un despejo tan airoso, un gusto tan cortesano, un recato tan amable, un tan atractivo agrado, que en el más bajo descuido se hallaba el primor más alto; tan humilde en los afectos, tan tierno en los agasajos, ..
450 tan fino en las persuasiones, tan apacible en el trato y en todo, en fin, tan perfecto, que ostentaba cortesano despojos de lo rendido, por galas de lo alentado.