creer

(redireccionado de creéis)
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  • all
  • verbo

Sinónimos para creer

tener fe

Sinónimos

  • tener fe
  • dar crédito
  • dar oído
  • prestar oídos
  • esperar

Sinónimos para creer

intuir

Ejemplos ?
Debo deciros que además de lo provechoso que es hablar u oír hablar de filosofía, no hay nada en el mundo en lo que con más gusto tome parte; en cambio me muero de fastidio cuando os oigo a vosotros, los que tenéis dinero, hablar de vuestros intereses. Deploro vuestra ceguedad y la de vuestros amigos, porque creéis hacer maravillas y no hacéis nada bueno.
¿Con que a mi Sara, al orgullo de la tribu, al báculo en que se apoya mi vejez, piensa arrebatármela un perro cristiano? ¿Y vosotros creéis que lo hay?
16 Os encularé y me la mamaréis bardaje de Aurelio y marica de Furio, que a mí por los versículos míos me creísteis, porque son blanditos, poco púdico, pues casto ser honra al piadoso poeta mismo: sus versículos nada necesario es, que entonces al fin tienen sal y encanto si son blanditos y poco púdicos, y que lo que escueza incitar puedan no digo a los chicos, sino a estos vellosos que sus duros lomos no pueden mover. ¿Vosotros, porque miles muchos de besos leísteis, que mal soy yo un hombre creéis?
- ¡Ah! ¿Creéis vos?... - Creo que aquella mujer que está de cuerpo presente en el fondo del cuadro era el alma y la vida de este fraile que agoniza contra el suelo; creo que, cuando ella murió, él se creyó también muerto, y murió efectivamente para el mundo; creo, en fin, que esta obra, más que el último instante de su héroe o de su autor (que indudablemente son una misma persona), representa la profesión de un joven desengañado de alegrías terrenales....
Y mientras decía estas palabras, ensayó una reverencia. ¡Reverencias mientras caía por el aire! ¿Creéis que esto es posible? - ¡Y qué criaja tan ignorante voy a parecerle!
¿Creéis que ese hombre, antes de dejar el mundo, antes de renunciar a las riquezas, a la fama, al poder, a la juventud, al amor, a todo lo que desvanece a las criaturas, no habrá sostenido ruda batalla con su corazón?
(exclamó uno de los discípulos, que durante la anterior conversación había estado mirando alternativamente al lienzo y al religioso.) ¿No creéis, como yo, que ese viejo frailuco se parece muchísimo al joven que se muere en este cuadro?
Oíd mi canto los que creéis en la virtud y el Cielo; venid, almas transidas de quebranto, venid a oírme y hallaréis consuelo; veréis lucir tras la tormenta oscura un rayo de esperanza y de ventura.
Discípulos del genio, testigos sordos y ciegos del sublime soliloquio de una conciencia superior; por ilusión suya y vuestra, creéis inmortalizar el perfume de su alma, cuando embalsamáis con drogas y por recetas su doctrina.
Y por si aquella razón fuera poco convincente, la amplifica en estos términos: «Me importa poco lo que digan Mateo y Lucas...; me importa la alusión que creéis encontrar en las palabras de Isaías -si queréis, os doy toda la Biblia-; me importa poco vuestra afirmación y la afirmación de todos los católicos habidos y por haber».
Ante el gesto de desinterés de indiferencia de las muchachas, la señora añadió, no sin esfuerzo doloroso, terrible: -Es que no sabéis de la misa la media... Creéis que únicamente hemos bajado de posición...
-Alzate, hijo mío; enváina el acero, que estás loco. -Tratadme como a tal, si así lo creéis; pero mi juramento es irrevocable. Dijo y salió.