creces


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Sinónimos para creces

con creces

Sinónimos

Ejemplos ?
Tomó con este motivo creces la novelería popular, el pichón palomino fue tema de todas las conversaciones y los hombres de ciencia se vieron comprometidos a dar una opinión.
La bella dama con cambiante gesto sintiendo estuvo al de Maguncia queda; y, cuando se nombró Rogelio en esto, mostróse más que nunca alegre y leda; mas cuando habló de su prisión y el resto toda turbada por la angustia queda; y no se contentó ni una y dos veces que le hizo repetir todo con creces.
En los nuevos campos de batalla llevaré la fe que me inculcaste, el espíritu revolucionario de mi pueblo, la sensación de cumplir con el más sagrado de los deberes; luchar contra el imperialismo donde quiera que esté; esto reconforta y cura con creces cualquier desgarradura.
B) En la jornada se superaron con creces las previsiones más optimistas de las organizaciones convocantes en lo que a la paralización de la actividad laboral se refiere.
X De espumas sufre el Betis argentado remos que lo conduzgan, ofreciendo el oro al tierno Alcides, que guardado del vigilante fue dragón horrendo; delicias solicita su cuidado a las nudosas redes, exponiendo lo que incógnito más sus aguas mora, que extraña el cónsul, que la gula ignora XI Napea en tanto a descubrir comienza bien peinado cabello, mal enjuto, siendo al Betis un rayo de su trenza lo que es al Tajo su mayor tributo; salió al fin, y hurtando con vergüenza sus bellos miembros a silvano astuto (que infamar lo vio un álamo prolijo) esto en sonantes nácares predijo: XII «Crece, oh de Lerma tú, oh tú de España bien nacido esplendor, firme coluna, que al bien creces común...
Y tú, querido infante, que ignorando cuál será tu destino, en la dorada blanda cuna te meces, y agraciado sonríes o ledo te adormeces; ya que mirar la luz te ha dado el cielo, vive, florece; y tus amigos vean que en honor y consuelo de tu familia y de tu patria creces.
De lo que se ha de tratar en el siguiente discurso (En defensa de la religión cristiana) PRÓLOGO Motivo y argumentación de la presente obra La gloriosísima ciudad de Dios, que en el presente correr de los tiempos se encuentra peregrina entre los impíos viviendo de la fe, y espera ya ahora con paciencia la patria definitiva y eterna hasta que haya un juicio con auténtica justicia, conseguirá entonces con creces la victoria final y una paz completa.
Por importante que sea detener la construcción de Centrales Nucleares, de Autopistas, de grandes aglomeraciones urbanas, el uso de sustancias químicas mortíferas en la agricultura y en la industria alimenticia, es preciso darse cuenta de que las fuerzas que conducen a la sociedad hacia la destrucción planetaria tienen raíces en una economía mercantil, de «creces o mueres» en un modo que debe expandirse en cuanto al sistema competitivo (consumo).
Los amos tienen almacenes con todo lo necesario para vivir largo tiempo, hasta que los esclavos diezmados por el hambre vuelvan a reanudar sus tareas para llevar a los almacenes lo que sus amos han consumido durante el paro; los amos tienen automóviles para ir a donde les plazca y dejar a sus siervos desobedientes con un palmo de narices en la disyuntiva de reventar de hambre en pocas horas o de reventar de fatiga en algunos días; los amos se ríen de las huelgas porque el mayor daño que pueden recibir es paralizar el aumento de sus riquezas por un cierto tiempo, para resarcirse con creces al volver sus explotados arrepentidos y escarmentados; los amos son invulnerables a la miserable arma de la huelga.
Digo aquí que esta Revolución la hemos hecho para defender los intereses de los humildes (APLAUSOS), y que la estrategia correcta ahora es evitar el mayor número de conflictos posibles, aunque tengamos que sacrificarnos ahora, porque los sacrificios de ahora serán compensados con creces pronto.
El esfuerzo del Gobierno para obtener la máxima limpieza en los comicios, fue correspondido con creces por la ciudadanía y por los partidos políticos, que mantuvieron sus actos y procedimientos dentro de las propias leyes, en dignificación superada; quedó proscrito todo género de destemplanzas y se registraron plausibles rasgos de civismo entre los contendientes.
4.24. Les decía también: Atended a lo que escucháis. Con la medida con que midáis, se os medirá y aun con creces. 4.25. Porque al que tiene se le dará, y al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.