curro


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Sinónimos para curro

trabajo

Sinónimos para curro

pega

Sinónimos

Ejemplos ?
-Pos bien -dijo el Temblores, con acento reposado y expresión meditabunda- ustedes saben mú bien que yo ando cuasi en relaciones con Rosarito la Belonera, la hija mayor del señor Curro el Belones.
Se encogió de hombros el señor Curro y dirigiéndose hacia el otro extremo del taller, detúvose delante de Joseíto el Clavicordio, el más íntimo de los camaradas de Cayetano, que armado de martillo y formón trabajaba silencioso y con la frente fruncida.
Ya empezaba aquél a impacientarse cuando, penetrando en la sala el maestro con un paquete en la mano, sentóse en un gran sillón forrado de cuero, y -Pos sus he dicho que sus esperéis, porque tengo yo curiosidá de que me cuenten ustedes, si por fin le regalaste tú - y eso lo dijo el señor Curro dirigiéndose a Cayetano - si por fin le regalaste tú algo en su día a la nena que tú quieres.
Ya se disponía a llamarlo bruto de nuevo el señor Curro cuando el Chivati, que no había despegado hasta entonces sus labios, dijo incorporándose y dirigiéndose al de los Caracoles: -Camará, ¡y quién eres tú!, el señor Curro tiée más razón que naide; lo que ha jecho el Tobi no se jace más que cuando las cosas no tiéen compostura, y lo que el Tobi debió jacer fue lo que jizo mi compadre el de Tebas, Toñico el de la Jalapa.
-exclamó el señor Curro el Pimporrio, penetrando en casa de su compadre el señor Pedro el Cerote, uno de los más populares de los por aquel entonces dedicados a calzar a los que podían permitirse tal lujo en el barrio de La Pelusa.
Y Antoñuelo el Matraca, haciendo un esfuerzo y casi como el que se decide a tirarse por un despeñadero, avanzó decidido hacia el grupo donde lucía el de los Bigotes su imponente actitud de hombre aguerrido y capaz de quitarle el resplandor de un metío a cualquiera de los luceros, y díjole llegando a él y mirándolo con heroica indiferencia: -¿Usté quisiera premitirme, señor Curro, que platiquemos dos minutos?
Paseó sus ojos el de los Caracoles por el pelo blanquísimo, por el semblante rugoso y por el cuerpo escuálido del señor Curro y tras un breve silencio se encogió de hombros y murmuró sentándose de nuevo: -Pos me sentaré, porque, la verdá es que si se le pone a usté en la cabeza darme el guantazo me lo da, y si me da usté...
No habíale caído mal del todo a Curro el palique del Matraca, y cuando éste hubo concluido, adoptó aquél postura más cómoda en la silla, se retorció con aire caviloso el imponentísimo bigote, y...
Si yo le gusto a usté tanto, usté me gusta a mí mucho; y si yo le gusto a usté y usté me gusta a mí, pos no habrá bronca en los tendíos; porque como Curro y mi comadre...
El señor Curro miró fijamente a Antoñuelo, e incorporándose después bruscamente exclamó en resuelta actitud y con acento decidido: -Pero eso no puée ser, y no puée ser porque está por medio el Tomatera, y er Tomatera es un chacá, un lobo rabioso, un tigre, un miura, ¡y no quiero yo broncas con el Tomatera!
-Muchas gracias, pero yo no tengo gaitas de meterme en esas faenas de costura. -Ya lo creo que vendrás en cuantito yo te diga quién es el que va a acompañarnos, además de mi hermano Curro.
Y pos bien-continuó al ver que el enfermo permanecía silencioso-: si yo he vinío, he vinío porque la Gorgoritos acaba de dir a mis cubriles... -¿A su casa de usté?-exclamó Curro, incorporándose bruscamente en la cama-.¿Pos aónde está la Gorgoritos?