Ejemplos ?
Su vastísima instrucción, su carácter un tanto excéntrico, su proverbial voluntad de hierro, su continente severo e impasible, le investían en cátedra de cierta majestad sui géneris contra la que rara vez osaba rebelarse el alumno más díscolo.
rave litigio había por los años de 1619 entre el corregidor y Cabildo de Arica de un lado, y del otro el capitán don Antonio de Aguilar Belicia, alguacil mayor de la ciudad. Era el don Antonio hombre díscolo y de muchos humillos aristocráticos.
No quiso verlos, y tapándose a toda prisa las narices, gritaba que nos fuésemos inmediatamente. Representamos humildes; negose díscolo; y encendido en cólera fulminó dicterios y amenazas.
Esto es muy común en los hombres de mi carácter... Lo mismo soy ahora con mi mujer... ¡Díscolo y endemoniado! En fin, vamos al asunto.
Que es don Gonzalo hombre pérfido que la envidia disimula de quien es mejor que él, y cuya alma no renuncia a una venganza que siempre a medios mezquinos junta; díscolo en fin, aunque acaso su educación le disculpa.
El genernl dedicará su celo á tan preferente fin, debiendo disponer prontamente de cualquiera de sus subalternos que por su irregular conducía, carácter díscolo ó aspiraciones ambiciosas introduzca el descontento, murmuraciones ó divisiones, haciéndolo juzgar con arreglo á las leyes, si concibiese necesario imponer el escarmiento ron su castigo, ó determinar por una medida económica su restitución á estas provincias ó remisión á cualquier otro punto, dando cuenta á este gobierno de las causas que lo hayan motivado.
En cada uno de los cinco discursos que hice en estas Asambleas, como también en las cuatro intervenciones, esta es mi cuarta intervención como Presidenta de la República, hemos realizado las mismas apelaciones en un mundo que ha cambiado sustancialmente desde aquel 2003 donde la República Argentina parecía ser una oveja negra, alguien díscolo y descarriado que había incurrido en el default por una conducta de incumplidores seriales.
A pesar de tan dura o injusta razón (que había sido sugerida a la buena señora) su hijo siguió combatiendo abiertamente el casamiento de su hermana; de suerte que, incomodada la madre con esta pertinacia, y arrastrada a ello por los extremos que tenía por su hija, declaró que nunca se separaría de ella, y sí de un hijo díscolo, y que seguiría a la primera adonde quiera que fuese.
El cuarto vástago de doña Calixta es un gaznápiro de doce años, destrozón, sucio y díscolo: hace seis años que va a la escuela y todavía no sabe leer; pero es capaz de beberse, sin resollar, dos copas de ron, si se las pagan, y se fuma cuantas colillas encuentra en la calle: se le educa para militar, y es mucho más bruto y más feo que su padre; se llama Augusto, y jamás se ha visto un nombre peor colocado.
Entre todos los perturbadores de la república, ninguno hay mas díscolo e irrefrenable que el fanático religioso; porque con el entusiasmo de que Dios le dicta su ley suprema, desprecia como de menos valer todas las leyes humanas y endiosado así, se cree superior á todos los hombres, á todas las leyes, y á todos los gobiernos.
Pero es tal el fuego que un díscolo, intrigante, y diré también, cobarde atentado Introdujo en el ejército, sin efecto en este pueblo y en la capital; y su osadía para haberme presentado un papel que por sí mismo lo acusa, cuando trata de elogiarse y vestirse de plumas ajenas, que no me es dable desentenderme y me veo precisado en medio de mis graves ocupaciones a privarme de la tranquilidad y reposo tan necesario, para manifestar a clara luz la acción del predicho 24 y la parte que todos tuvieron en ella.
En Mallorca fue ejecutado el 7 de junio de 1937, tras consejo de guerra, Jeroni Alomar Poquet, sacerdote acusado por los franquistas de utilizar un radiotransmisor para comunicarse con sus enemigos y abandonado por la jerarquía eclesiástica de la isla, que justificó su asesinato al consideralo "díscolo" e "izquierdista".