danzar

(redireccionado de danzaron)
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  • verbo

Sinónimos para danzar

bailar

Sinónimos

Ejemplos ?
Luego empezó con La noche se mueve, bailarines y la cantante danzaron con ropas oscuras, al igual que el escenario se mantenía en tinieblas, mientras que el público mostraba su interés en la especie de disco que colgaba del pecho de Fey.
Allí danzaron, hacia el Este de donde habían venido; allí sus montañas, sus valles, adonde habían venido los llamados Brujo del Envoltorio.
La nación Matabele se reunió formando un gran semicírculo, danzaron una danza guerrera, y proclamaron su deseo depelear y morir por Lobengula.
Seguidamente y en honor del Santísimo Sacramento y de la Santísima Virgen de la Soledad ahora Coronada, danzaron los Seises de la Cofradía.
Luego, subió las escaleras, desde donde cantó partes de la canción. Sus bailarines danzaron alrededor de ella mientras continuaba cantando.
Sentaron entonces con ellos a su abuela; cuando tañeron la flauta, con el canto y con la música ejecutaron el aire llamando con el nombre de “Mono de Maestro Mago”. Entonces entraron Maestro Mono, Maestro Simio, quienes danzaron al llegar.
Unos extraños colores danzaron ante sus ojos; y si el horror que experimentaba en aquellos momentos no le hubiera impedido coordinar sus ideas hubiera recordado el glóbulo que el martillo de geólogo había aplastado en el interior del meteorito, y la malsana vegetación que habla crecido durante la primavera.
Estos tres eran sus copales; esto es lo que quemaron cuando llegaron danzando, allá en Oriente. Agradables sus gritos cuando danzaron quemando copales preciosos.
En esos instantes los inconcebibles vegetales dieron inicio a un extraño ritual: primero dieron vueltas a mi rededor y utilizando sus ramas como flagelos, me golpearon hasta sangrarme; después danzaron dando tan fuertes alaridos que me ensordecían y me enloquecían.
-exclamó sofisticada. Y fundidos en ardorosa amistad danzaron durante toda la fiesta. - Es la tercera ocasión que veo Francesca de la Tinieblas.
Pecador soy como el que más -prosiguió el párroco de Naya con la voz y el gesto transformados por una seriedad profunda-; pecador soy, indigno de que Dios baje a estas manos; no tengo vocación de santo, como el cura de Ulloa; ni me gusta echar sermones con requilorios, como el de Xabreñes; pero en semejante ocasión, al enterarme de la monstruosidad, no sé qué hormigueo me entró por el cuerpo, no sé qué vuelta me dio la sangre, ni qué luminarias me danzaron delante de los ojos..., que, vamos, al pino más alto del pinar de Morlán me subiría para gritar: «¡Maldición y anatema sobre Lobeiro!» ¡La plática que les encajé a mis feligreses el domingo!
Entonces fueron vistos por los Xibalbá. Hicieron poco, pero danzaron el Búho, danzaron la Comadreja, el Armadillo, danzaron el Ciempiés y los Zancos.
Cuando ellos comenzaron sus cantos, sus danzas, todos los Xibalbá vinieron a extenderse para asistir a todo. Al instante danzaron.
Danzaron la Comadreja, danzaron el Búho, danzaron el Armadillo. El jefe les dijo: “Sacrificad a este perro mío, y después que por vosotros reviva su faz” .
Bebieron botellas llenas de anisado y aguardiente y danzaron alegres y efusivos con cervezas en la mano y que terminaron bañándose con las cervezas, como si se tratara de una fiesta de carnaval.