Ejemplos ?
El término Kursaal proviene de las palabras alemanas Kur ('cura') y Saal ('sala, salón') y significa por tanto etimológicamente 'sala de curas'. Un Kursaal o Kurhaus era un elemento arquitectónico típico de los balnearios decimonónicos centroeuropeos.
Sus narraciones en catalán están escritas con una prosa elegante y de calidad, en las que combina los elementos costumbristas decimonónicos con el afán regeneracionista y modernista tan propio de su tiempo: L'illa daurada, L'hostal de la Bolla (1899), La Ciutat de Mallorques (1906) y Flors del silenci (1907).
Dos ediciones de sus obras y numerosas polémicas avalan su fama. En el siglo XIX, la popularidad de Sor Juana fue diluyéndose, como lo prueban varias expresiones de intelectuales decimonónicos.
221-231 Debajo hay un pasaje del trabajo de Mill al que se referían esos críticos decimonónicos: La economía política no trata la totalidad de la naturaleza del hombre, modificada por el estado social, ni de toda la conducta del hombre en sociedad.
El aporte más relevante de Billini a la literatura nacional dominicana es la novela Baní o Engracia y Antoñita (1892), en la que enjuicia el comportamiento político-social y las costumbres de los banilejos decimonónicos.
Sin editarse por varios años (pues los reflejos de las vidas algo alegres de las hermanas de Cervantes no eran del gusto de los cervantistas decimonónicos), hoy se conserva y se cuida en la Real Academia Española como documento muy preciado (sigla 1 de su colección).
La Vida de San Ildefonso fue transmitida en un manuscrito del siglo XV, en la actualidad en el Museo Lázaro Galdiano, del que se posee además una copia del siglo XVIII; por otra parte, hubo un manuscrito del siglo XIV que fue copiado en el siglo XVIII por el ilustrado padre benedictino Martín Sarmiento, por el poeta Vicente García de la Huerta y por los eruditos decimonónicos Tomás Antonio Sánchez y Florencio Janer.
Continuó formándose como autodidacta, leyendo sobre todo novelistas decimonónicos y obras de política y sociología, y empezó a cultivar la literatura; trabajó en varios empleos y con dieciocho años se trasladó a vivir a Salisbury (actual Harare) con un empleo de telefonista; un año después se casó con el funcionario Frank Charles Wisdom (1939) y tuvo dos hijos, John y Jean; se divorció en 1943 y se unió a un grupo de ideas comunistas.
La tradición en que bebe el Postismo es profunda; su posición anticanónica y contrafactual paradójicamente echa raíces en la ingeniosidad verbal del barroco y los pastiches gozosos de las sátiras dieciochescas, y pasa por el talante estrambótico, festivo y burlón, de escritores decimonónicos como Ros de Olano y Miguel de los Santos Álvarez, para enlazar con el esperpento de Valle Inclán, la factoría gregueresca de Ramón Gómez de la Serna y, ya desde las vanguardias, con el absurdo y el humor surreal de sus discípulos Tono, Miguel Mihura, Carlos Arniches, Enrique Jardiel Poncela y los aledaños de revistas como Bertoldo, La Ametralladora y La Codorniz.
Beethoven fue uno de los compositores que más exigió a los constructores de piano a mejorar la sonoridad y resistencia de los pianofortes decimonónicos.
Por dentro la casa era un amontonamiento de antigüedades, entre las que destacaban por su belleza, dos decimonónicos pianos negros de cola, convertidos en grisáceos por el polvo que los cubría.
Aunque importante, consideré una peccata minuta tal lapsus, pues a mí me interesaba más el contenido de su ideología creadora que atender al escándalo de algunos horrorizados decimonónicos que habían sido decepcionados por tan poca cosa y que cobardemente lo comentaron después, con cierto nivel burlesco, en los corredores.