deje

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Sinónimos para deje

Sinónimos para deje

Sinónimos

Ejemplos ?
Luego te vendremos a ayudar. Cuidado y la dejes de sostener... Y rápido, cual colibrí, se fue sonriendo el tlacuachito, mientras el ocelote se ponía a detener la enorme peña.
Dale tam-bién las gracias al piadoso Ililla. Te ruego ahora, padre, que me dejes solo. Por un instante la sombra de una emoción pareció temblar a través del semblante del anciano.
¡Y en mi desesperación, he querido derribar tu puerta, y arrancarte de los brazos del castellano...! ¡Lo oyes, Lucía...! ¡Es preciso que dejes a ese hombre...! ¡Yo lo quiero, porque si no le mataré...!
CELESTINA 187 No hallo remedio en mis libros para deslumbrar recelos de un padre; si de un marido fueran. DOÑA BEATRIZ Por Dios, Celestina, no nos dejes.
Así que, por estas razones y por haber sido yo el primero que ofrecí el precio por la cautiva, está puesto en razón, ¡oh Hazán!, que me la dejes.
Eso no es malo, pero ya estoy jartica de aguantarte carros y carretas y carretones, y lo único que quiero ya es que cojas el portante y te vayas y te pudras con tu nueva abanderaíta; pero otra vez ten más cudiaíto cuando te den un retrato y no te lo dejes orviao, y toma el que te dejaste ayer, que güele mal, que me tiene apestá la casa y he tenío que gastarme una fortuna en romero.
Azoróse con estas razones Alí, y, levantándose en pie, empuñó el alfanje, diciendo:-Siendo, ¡oh Hazán!, mis intentos unos, que es presentar y llevar esta cristiana al Gran Señor, y, habiendo sido yo el comprador primero, está puesto en razón y en justicia que me la dejes a mí; y, cuando otra cosa pensares, este alfanje que empuño defenderá mi derecho y castigará tu atrevimiento.
Partiré leña contigo. -No -respondió Ignoto-, lo primero es que dejes estos alrededores, que son muy peligrosos para ti. Vente conmigo.
«Digo, en fin, que volví a mi ración perruna y a los huesos que una negra de casa me arrojaba, y aun éstos me dezmaban dos gatos romanos: que, como sueltos y ligeros, érales fácil quitarme lo que no caía debajo del distrito que alcanzaba mi cadena.» Cipión hermano, así el cielo te conceda el bien que deseas, que, sin que te enfades, me dejes ahora filosofar un poco; porque si dejase de decir las cosas que en este instante me han venido a la memoria de aquellas que entonces me ocurrieron, me parece que no sería mi historia cabal ni de fruto alguno.
«¡Te aconsejo que dejes de llorar ahora mismo!» Alicia se daba por lo general muy buenos consejos a sí misma (aunque rara vez los seguía), y algunas veces se reñía con tanta dureza que se le saltaban las lágrimas.
Pero cuando estés seguro de tener la razón, defiéndela con vigor, con valentía y no te dejes vencer ni por amenazas ni por halagos.
No seas disipado en tus gastos como hacen los que ignoran lo que es honradez, pero no por ello dejes de ser generoso: nada hay mejor que la mesura en todas las cosas.