Ejemplos ?
Y por esta causa nos aconsejaron los antiguos que siguiésemos la vida virtuosa y no la deleitable, de tal modo que el deleite no sea la guía, sino un compañero de la ajustada voluntad.
Lo mismo es el culpar a las damas en todo, que llegado a ponderar pregunten al más apasionado por qué dice mal de las mujeres, siendo el más deleitable vergel de cuantos crió la naturaleza, responderá, porque se usa.
Porque la parte de lo honesto no puede dejar de ser juntamente deleitable, ni el sumo bien puede gozar de su sinceridad, si viere en sí cosa disímil de lo mejor, y el gozo que se origina de la virtud, aunque es bueno, no es parte de bien absoluto, como no lo son la alegría y la tranquilidad, aunque nazcan de hermosísimas causas: porque éstos son bienes que siguen al sumo bien, pero no le perfeccionan.
Cómo ha de entenderse el descanso de Dios cuando después de las obras de los seis días descansó el séptimo Pero cuando descansa Dios de todas sus obras al séptimo día, y le santifica, no debe entenderse materialmente como si Dios hubiese padecido alguna fatiga o cansancio ideando y ejecutando tan grandes maravillas en estos días, puesto que dijo y se hicieron todas las cosas con la virtud de sola su palabra inteligible y sempiterna, no sonora y temporal; sino que el descanso de Dios significa el de los que descansan en Dios, así como la alegría de la casa significa el júbilo de los que se alegran en ella, aunque no los cause contento la misma casa, sino algún otro objeto deleitable.
En un plato de laca yokohamesa le ponía flores frescas todos los días. Tenía, en momentos, verdaderos arrobos delante del busto asiático que le conmovía en su deleitable e inmóvil majestad.
Diráme alguno: ¿qué cosa prohibe que no puedan unirse la virtud y el deleite, y hacer un sumo bien, de modo que una misma cosa sea honesta y deleitable?
Al fin, Dios me deparó remedio no pensado, y fue éste: que como pasábamos por muchos casares y aldehuelas, vi un huerto muy hermoso y deleitable, en el cual, además de otras muchas hierbas, había allí rosas incorruptas y frescas con el rocío de la mañana.
(14) « El que verdaderamente ama es necesario que se turbe con la dulzura del soberano deleite que por el Hacedor de las cosas fué puesto porque el linaje de los hombres se perpetuase, sin lo cual perescería. » « La natura huye lo triste y apetesce lo deleitable.
Pero con todo eso, quiero venga lo más suave y más deleitable, y lo que ha de dar menor vejación al que lo hubiere de pasar.» No juzgues que hay alguna virtud sin trabajo, si bien hay algunas que necesitan de espuelas, y otras de frenos: al modo que el cuerpo cuando baja algunas cuestas se ha de ir deteniendo, y cuando las sube se ha de impeler; así hay unas virtudes que bajan las cuestas, y otras que las suben.
Piensa que lo que tuviste fue para ti muy deleitable, y que lo que perdiste era humano, porque no hay cosa menos congruente entre sí que mostrar dolor del que un tal hermano te haya vivido poco, y no tener gozo de que tuviste tal hermano.
Y sus ojos se apagaban lentamente, pues con besos delicados y amorosos, las sombras intangibles de la noche la iban cobijando. Y la caja de música proseguía con su deleitable invasión.
Fue en este punto demasiado celtibérica, y siguiendo nuestra propensión, siempre que se presentó la oportunidad no se contentó con menos que con querer ser más papista que el Papa. Pero el destino, merced a un galante azar, se ha ocupado de corregir este único defecto que había en su deleitable persona.