desanimado


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Sinónimos para desanimado

Sinónimos para desanimado

acobardado

Sinónimos

Ejemplos ?
Cuando, por el contrario, el religioso se sentía desanimado y lleno de fatiga, el pájaro regresaba de repente al lado de él, desplegaba ante sus ojos toda la belleza de su plumaje, hacía oír su más atractivo canto, y el buen religioso recobraba el ánimo y redoblaba sus esfuerzos.
¿Cómo osar condenar las ciencias ante una de las sociedades más sabias de Europa, ensalzar la ignorancia en una célebre Academia y conciliar el desprecio por el estudio con el respeto por los verdaderos sabios? He visto estas contrariedades y no me han en lo absoluto desanimado.
Esto solo debiera haber bastado para cambiar de rumbo y seguir otro camino, á fin de rehacer nuestro partido fraccionado, desanimado y hecho pedazos, inoculándole nueva sangre, y con ello nueva vida con otros elementos.
Pero entonces, cosa extraña, cuando me encontré con mis zapatos rotos, mis ropas destrozadas, la cabeza desgreñada y polvorienta y la tez quemada por el sol, en el lugar hacia el cual habían tendido todos mis deseos, la visión que me animaba se desvaneció de pronto como un sueño y me encontré solo, desanimado y abatido.
Para estar seguro en este tipo de asuntos debéis tener mucha experiencia. La Desgracia No es suficiente evitar simplemente sentirse desanimado cuando llega una prueba.
(APLAUSOS.) Me voy de Oriente llevándome lo que siempre vendré a buscar a Oriente, cuando esté triste, cuando esté desanimado —si es que algún día pueda estarlo—, cuando quiera buscar fuerza, vendré a Oriente a buscarla (APLAUSOS).
Eso no es para mí... La fiesta comenzaría a las seis y el reloj marcaba la cinco. Me había desanimado: Ya para qué me arreglaba. Estaba triste.
Al fin, tras dos o tres horas de búsqueda infructuosa, y cuando desanimado se disponía a dar marcha atrás, vio, echando la vista a lo alto, un espectáculo que le hizo estremecer de alegría.
«¡Medrados estamos!», pensaba Zurita, desanimado, corrido, mientras se limpiaba con un pañuelo de hierbas el sudor que le caía por la espaciosa frente...
Osman Pasha organizó una defensa brillante y repelió dos ataques rusos pero con pérdidas enormes del lado turco. Para entonces, ambos bandos tenían la misma cantidad de elementos y el Ejército ruso se sentía desanimado.
Alex queda sin la capacidad de defenderse, y además, es desahuciado por sus padres, quienes no lo quieren en casa (tienen alquilada su habitación a un huespéd (Clive Francis), se deshicieron su estéreo y tesoros y, aparentemente, mataron a su serpiente Basil). Desanimado, deambula por la ciudad.
El enemigo tenía ahora sólo 16.000 soldados y se encontraba desanimado por la apatía con la que habían sido recibidos en distritos que antiguamente les pertenecían.