desbocado


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  • adjetivo

Sinónimos para desbocado

Ejemplos ?
Sorbió el nublado Las ondas de la mar, y desbocado, En hombros cabalgando de las nieblas, Su pedrisco doquier vertió sin tino, Y borrando los lindes del camino, Tierra y mar embozó con las tinieblas.
Deteníase entonces por un momento para desaguar el surco y empuñaba de nuevo la piqueta sin cuidarse de la fatiga que engarrotaba sus músculos, del ambiente irrespirable de aquel agujero, ni del lodo en que se hundía su cuerpo, acosado por una idea fija, obstinada, de extraer ese día, el último de la quincena, el mayor número posible de carretillas; y esa obsesión era tan poderosa, absorbía de tal modo sus facultades, que la tortura física le hacia el efecto de la espuela que desgarra los ijares de un caballo desbocado.
Y no había nadie en el coche. -¿Es que se habían desbocado los caballos? -No; no estaban calientes ni más fatigados que de costumbre.
Las crines tenía asidas el soldado y el pie cerca del estribo, cuando a ellos vio con extraña sorpresa, venir un hombre en un potro desbocado por la cuesta, y a pique de despeñarse por la tortuosa vereda.
Hará como diez años estudiaba yo la preparatoria, aquí en la capital, cuando un día tuve que abandonar mis estudios porque mi padre había muerto en un extraño accidente. Su caballo se había desbocado y lo había lanzado a un abismo.
El país tenía que afrontar la carga asfixiante de una deuda externa de 91 mil 552 millones de dólares, sin contar con los recursos necesarios para hacerlo y con una fuerte dolarización y fuga de capitales. La magnitud del déficit público no tenía precedente y el resultado fue el crecimiento desbocado de la inflamación.
Vamos; si cuando empiezo a hablar de antiguallas se me va el santo al cielo y corre la pluma sobre el papel como caballo desbocado.
Lo había visto a lomos de aquel bruto, incapaz de guïarlo y desbocado, dividirse en apenas un minuto por medio peligroso y desusado; y bien sabía que era todo el fruto gozar de juego y ocio delicado, sin más memoria de su rey Agramante, ni de su honor, ni de su firme amante.
Una persona que vivía en el límite del pantano contó que en el momento de desencadenarse la tormenta oyó ruido de herraduras y aullidos, y cuando se asomó a la ventana vio una figura como la descripta, montada en un caballo que galopaba como desbocado, a través de campos y colinas, hacia el oscuro pantano, en dirección al derruido fuerte indio; poco después de pasar por delante de su casa cayó en aquel sitio un rayo que pareció incendiar todo el bosque.
Por eso se apartaba del guerrillerismo, que, con frecuencia, suple la incapacidad de acción política con el aventurerismo desbocado e infundado, y más aún, del "foquismo" enervante, que hace a un lado las condiciones peculiares de los distintos países o grupos de países, que simplifica y prescinde de la multiplicidad de caminos y de modelos político-sociales en que debe traducirse la peculiaridad, lo específico y característico de las muchas colectividades que, abiertas a lo universal, incorporan su personalidad como ingrediente del camino a seguir y el modelo a construir.
Su hipogrifo tomar pudo igualmente, pues junto a Rabicán se hallaba atado; mas le advirtió la maga: «Ten presente que en vuelo es, como sabes, desbocado.», con la promesa de que al día siguiente lo sacaría de aquel falso estado a allá donde con algo de acomodo podría aprender a hacer con él de todo.
Sobre su corcel árabe encorvado Da la muerte y la busca, mas no la halla, Que el indómito bruto desbocado Lo sacó del lugar de la batalla.