desconsolado


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  • adjetivo

Sinónimos para desconsolado

Ejemplos ?
Conocedor ya del país y de sus mañas, ganó más todavía que la primera vez; y los cálculos que su buen éxito hizo hacer, a su vuelta, a su desconsolado patrón, demostraron a éste que seguramente haría mejor en vender su tierrita y mandarse mudar él también para la Argentina.
Desde hacía algún tiempo, su hermana venía proponiéndole una boda. ¡Sí, una boda, a él, el viudo desconsolado e inconsolable! Una boda, claro es, de conveniencia, de reflexión; una persona seria, que «diese sombra» a Niní, que la amparase cuando tuviese que presentarse en sociedad, que entre tanto dirigiría su educación, que regiría certeramente la casa...
Y quedó Ortiz todo desconsolado, como quien pierde la ilusión de un gran esfuerzo inútil, al acordarse que había podido conservar, hacía tres años, en su rodeo, durante unos meses, un torito mestizo, de la estancia vecina, creyendo asegurado así el refinamiento rápido de su hacienda.
No se había animado a ir a Rusia, país en pleno derrumbe, y volvió medio desconsolado, al pensar que los pelucones del consejo le iban a poder imponer por esposa cualquier solterona fea y desagradable.
-¿Cómo ha podido imaginarse, hijo, que en esta triste celda encontrará ese caudal? -Es el caso, padre, que no acertaría a responderle; pero tengo fe en que no me dejará ir desconsolado.
Obras poéticas de la señora doña Celia Monteiro de la Boina. Dalas a luz su desconsolado esposo, en memoria de sus virtudes. Antes de la enfermedad de la señora de Boina, ciertas malas lenguas, merecedoras de que las hiciesen picadillo, murmuraron algo que tuvo graves consecuencias, para el porvenir de su marido, siendo el primer chispazo de un odio inextinguible.
Me dejó más desconsolado de lo que había ido, lo que no me impidió decirle (y, lo que es más fuerte, lo pensaba) que le estaba profundamente agradecido y que estaba convencido de que era verdaderamente nuestra amiga.
Aquí estaban las paredes colgadas de pésames; a un lado estaban las malas nuevas ciertas y creídas y no esperadas; el llanto en las mujeres engañoso, engañado en los amantes, perdido de los necios y desacreditado en los pobres; el dolor se había desconsolado y creído, y solos los cuidados estaban solícitos y vigilantes, hechos carcomas de reyes y príncipes, alimentándose de los soberbios y ambiciosos.
Diráte Sócrates estas razones: «Hazme vencedor de todas las gentes y desde el nacimiento del Sol, hasta Tebas, me lleve triunfante el delicado coche de Baco: pídanme leyes los reyes de Persia, que con todo eso, cuando en todas partes me reverenciaren como a Dios, conoceré que soy hombre.» Junta luego a esta grande altura una precipitada mudanza, diciendo: «Que he de ser puesto en ajeno ataúd, habiéndome de despojar de la pompa de soberbio y fiero vencedor; que no por eso iré más desconsolado, asido al ajeno coche, de lo que estuve en el mío; pero tras todo eso deseo más vencer que ser cautivo.
Acaso vienes tú del alto cielo, y no sé yo tu celestial misión... ¿A qué viniste? ¿Traes el consuelo a mi desconsolado corazón? Mis infantiles goces y recreos no conocieron tu amorosa faz.
El infeliz chico miraba desconsolado correr el agua del río, cuando vio, conoció y llamó, al barbo con quien partió su pan y después de haberlo pescado se arrepintió y salvó la vida.
Le leía en los ojos, y en el modo de trabajar en la taracea, y, sobre todo, en el de tañer la flauta, el fondo del alma. Era un fondo muy triste, no desesperado, pero sí desconsolado.