desdeñoso

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  • adjetivo

Sinónimos para desdeñoso

Ejemplos ?
Pocos años después, una boquita sonrosada de criatura le cambió, balbuceando, el nombre de Mamita por el de Abuelita; y con el pasar de los años, sus hijos, desdeñosos, a pesar de su fortuna asentada ya en cimientos sólidos, y siempre creciente de ir a la ciudad, «al chiquero grande», como decían, comer carne cansada, cuando, en su casa, podían mascar a su gusto la carne firme y jugosa de la res de su marca, recién carneada, fueron formando, sin cesar, alrededor de ella, como una aureola de florecientes retoños.
A medida que envejecemos vamos viviendo de un modo más tosco, nos relajamos en nuestra disciplina, y en algún grado dejamos de obedecer nuestros instintos más finos. Sin embargo seríamos extremadamente desdeñosos si desatendiéramos las burlas de los que son más desafortunados que nosotros.
Los propietarios ricos de los alrededores, sucesores aristocráticos, aunque criollos, de los desdeñosos españoles de la conquista, viven en la capital, y se acuerdan lo menos posible del triste pueblito, adormecido en medio de sus latifundia inertes, dejándolo envuelto en su fastidiosa quietud, apenas turbada por las politiquerías de caudillos imbéciles, y los cantos alegres de los gorriones, en los árboles de la plaza...
Tiene las hojas púrpura, y una estrella en el corazón, y su jugo es tan blanco como la leche. Si tocas los labios desdeñosos de la gran Reina con esta flor, ella te seguirá a través del mundo entero.
me sacó de la hamaca en mi rancho, me habla de la actividad anexionista, menos temible por la poca realidad de los aspirantes, de la especie curial, sin cintura ni creación, que por disfraz cómodo de su complacencia o sumisión a España, le pide sin fe la autonomía de Cuba, contenta sólo de que haya un amo, yankee o español, que les mantenga, o les cree, en premio de su oficio de celestinos, la posición de prohombres, desdeñosos de la masa pujante, -la masa mestiza, hábil y conmovedora, del país, -la masa inteligente y creadora de blancos y negros.
Otros la apedrean y nadie le da un cuarto. Los de los incensarios enseñan los puños a los desdeñosos. El de la bolsa, mustio y cabizbajo, llega hasta los incensarios, y dándoles a entender que no hay más por entonces, sacude encima de ellos el polvo que aquélla conserva entre sus pliegues, y por eso le inciensan de nuevo y le adoran postrados.
Rosa, en tanto, alta la frente, los ojos de una a otra parte inquietos y desdeñosos, altivos los ademanes, despreciando hosca y soberbia cuanto en torno suyo trae, la majestad ensayaba que es forzoso que acompañe a quien ha de ver un día sus vasallos humillarse, y hacer a la plebe grupos para verla cuando pase.
También los tres hombres, agrupados por sus instintos conservadores en oposición a las ideas de Cornudet, hablaban de intereses con alardes fatuos y desdeñosos, ofensivos para los pobres.
Y a los que se muestran poco complacientes o desdeñosos, les cobra odio y les transforma en piedras, corderos, carneros u otra clase de animal, a algunos les aniquila absolutamente.
Te he hablado largamente sobre este punto para que adviertas todo lo que encierra, y entiendas por qué me apresuré a escribir a Robbie en términos tan desdeñosos y despectivos hacia ti, y prohibí tajantemente la dedicatoria, y quise que las palabras que escribía de ti fueran copiadas cuidadosamente y se te enviaran.
El 18 de julio de 1944, Darges además cometió la imprudencia de hacer comentarios desdeñosos en una conferencia en Wolfsschanze en julio de ese año a tan solo dos días antes del Putsch de Stauffenberg, Hitler irritado, le destituyó y lo envió de vuelta al frente ruso retornando a la División Wiking.
Los habitantes desdeñosos de Nueva Inglaterra llamaron a esta versión clam chowder al estilo de Manhattan porque en su opinión llamar a alguien neoyorquino era insultante.
La legislación también fue condenada por algunos japoneses que eran desdeñosos de las acciones de su país en la Segunda Guerra Mundial.
Los escritos de Du Bois de esta época eran a menudo desdeñosos con la clase marginada, empleando caracterizaciones como «perezoso» o «poco fiables», pero, en contraste con otros estudiosos, atribuyó muchos problemas sociales a los estragos de la esclavitud.
Cuando el centinela le dio la orden de retirarse, Clemenger comenzó a propinarle bastonazos por lo que el centinela se defendió con la culata de su arma sin usar su bayoneta para no herirlo y llamó a la guardia; Que la guardia hizo uso moderado de la fuerza para detener a los extranjeros que opusieron viva resistencia; Que una vez detenidos en el puesto el comandante les requirió sus nombres y que, al no comprender la lengua, se utilizaron los servicios como traductor del vecino austríaco Rodolph Müller pero los extranjeros «eligieron no contestar las preguntas mostrándose altaneros y desdeñosos»...
Es completamente deshonroso y considera que es divertido en varias ocasiones engañar y traicionar en enfrentamientos o emboscadas y el asalto a personas que no le han hecho nada. No está acostumbrado a ser ayudado, y en general da insultos desdeñosos en agradecimiento por la ayuda ofrecida.
Cuando volvieron del cementerio en la Pascua por la mañana para decir a los once apóstoles restantes y aquellos con ellos, trajeron con ellos la palabra de una tumba vacía y el informe que «No está aquí, sino que ha resucitado». Los apóstoles estaban desdeñosos.
El estreno mundial que tuvo lugar en el Royan Festival en abril de 1977, bajo la batuta de Ernest Bour, fue comentado por seis críticos occidentales, todos severamente desdeñosos.