desdicha


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  • sustantivo

Sinónimos para desdicha

Ejemplos ?
En cuanto al padre Carmona, no llegó á lucir en el Perú la mitra abacial, porque murió en el viaje, quedándose Lunahuaná sin abad, desdicha que hasta ahora lamentan los vecinos de ese valle que tan famosas chirimoyas y tan ricas paltas produce.
Mujeres y hombres hemos de luchar por esta igualdad racional, armonizadora de la felicidad individual con la felicidad cdlectiva, porque sin ella habrá perpetuamente en el hogar la simiente de la tiranía, el retoño de la esclavitud y la desdicha social.
--¡Mentís en todo!, le dije; mas húbelo dicho apenas, cuando le tiró en un guante a mi honor una saeta; que si bien no me llegó, es por la desdicha nuestra el honor tan delicado, que del intento se quiebra.
DON JUAN Pues, ¿cómo, si a mi enemigo tengo en campaña? DOÑA BEATRIZ Dejad eso ahora, pues ha sido evitar una desdicha, en el que noble ha nacido, la primera obligación.
¿De qué sirve al ingenio el producir muchos partos, si a la multitud se sigue el malogro de abortarlos? Y a esta desdicha por fuerza ha de seguirse el fracaso de quedar el que produce, si no muerto, lastimado.
490 salí a la calle, y apenas daba los primeros pasos entre cobardes recelos de mi desdicha, fïando la una mano a las basquiñas y a mi manto la otra mano, cuando a nosotros resueltos llegaron dos embozados.
¡Ah, madre! ¿Qué dije yo? Me olvidé, con esa nueva, de otra desdicha tan grande que a mi desdicha supera. MARGARITA. ¡No te cases, Isabel!
En tí debe estar esta desdicha.” También el abreviaba el rezar y la mitad de la oración no acababa, porque me tenía mandado que en yéndose el que la mandaba rezar, le tirase por el cabo del capuz.
Quería decirles algo, no sabía cómo, pero algo que les diera a comprender a ellos toda la desdicha inmensa que pesaba sobre su vida; y permanecía así, de pie, triste, con el cubo negro de la caja de hierro ante los ojos, sintiendo que a medida que pasaban los minutos su espalda se arqueaba más, mientras que nerviosamente retorcía el ala de su sombrero negro, y la mirada se le hacía más huida y triste.
—otro de los muchos exclama ardiente como profeta al pueblo—. Barbarie anímica... Desdicha eterna... Imperecedera flama del odio...
Explotación de las debilidades humanas. Cómplice de la miseria. Forjadora de la desdicha. Templo de los imbéciles, asilo de los cobardes...
He querido traeros estos dos sucesos a la memoria, para que veáis que ni en Pompeyo me apartó de vuestro servicio mi agravio, ni en César me granjearon contra vosotros las caricias y favores. Murió Pompeyo por vuestra desdicha; vivió César por vuestra ruina: matele yo por vuestra libertad.