desencanto


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Sinónimos para desencanto

Sinónimos para desencanto

decepción

Sinónimos

Ejemplos ?
Si consideramos dichosa a la infancia por no conocer aún al deseo sexual, tenemos, en cambio, que reconocer cuán rica fuente de desencanto y renunciamiento, y con ello de génesis de sueños, constituye para ella el otro de los dos grandes instintos vitales.
Pero después de un viaje que tuvo que hacer para fundar algo caritativo en otra provincia, volvió y... ¡oh desencanto! vio otra vez a su don Pantaleón soltando trigo a diestro y siniestro como la molienda de San Isidro Labrador...
El día en que su sistema, cansado por los abusos, se debilite, los nervios transmitirán de preferencia las sensaciones desagradables o dolorosas, mortal apatía lo dominará a usted inhibiéndolo para la acción, su estómago gastado y sin fuerzas digerirá mal, trabajará escasamente su cerebro y entonces será usted el reverso de la medalla, su misantropía, su odio por todo, su desencanto no tendrán límites.
Era yo un estudiante cuando me deleitaba con repetir alguna de sus estrofas: "Era mi corazón cáliz de llanto; del mundo en el vaivén quedó vacío y aunque risa me da mi desencanto me duele el corazón cuando me río".
Pero bueno, es un poco la prueba de cómo, ¿no?, de cómo se manejan las cosas, de cómo la coordinación es perfecta, cómo sale una cosa una cosa en un lado, otra cosa en otra, otra cosa en la otra. Pero lo que más me llamó la atención fue el desencanto de la actividad agropecuaria.
Cuando regresó del viaje ilusionado, Don Antonio encontró la sorpresa del derrumbe donde todo fue como un vértigo: el desaliento confuso, el desencanto tardío, la ira controlada, el llanto reprimido, la muerte.
¡puf! ¡Qué desencanto! Así debían demoler las construcciones inservibles para erigir en sus escombros palacios nuevos a la verdad.
Más que los robos del oro y las piedras preciosas; más que la orfandad en la que quedaban; más que la esclavitud y humillación a la que eran sometidos, lo que parecía haberlos acabado, había sido el desencanto.
Y de pronto todo fue para nuestros abuelos AZTECAS, noche de una oscuridad tan tremenda que la confusión, el terror, la soledad, el desencanto, la desesperación, la incredulidad, carcomía sus espíritus.
La lucha por el progreso y por la riqueza es tan peligrosa como la lucha por el territorio. Vea usted, si no, amigo Unamuno, el desencanto que se están llevando los que creían que el porvenir estaba en América.
Y suspirando añadía: -Me parece que he equivocado el camino. En un acceso de ira, ciego por el desencanto, que también deslumbra con sus luces traidoras, quiso arrojarse al crimen...
Fue aquello muy rápido: los ojos huyeron, pero dos o tres veces, en mi largo minuto de insistencia, tornaron fugazmente a mí. Fue asimismo, con la súbita dicha de haberme soñado un instante su marido, el más rápido desencanto de un idilio.