Ejemplos ?
El libre juego de las fuerzas del mercado desemboca en la lucha de concurrencia que significa desperdicios y sacrificios inútiles y que hace que se agudicen los conflictos de intereses, en una palabra, hace imposible la justicia Social.
Respecto a bodegas, hemos puesto énfasis en aumento nuestra capacidad y, principalmente, ubicarlas en los lugares estratégicos y con el diseño y dimensiones apropiadas, a fin de evitar al máximo, movilizaciones inútiles, desperdicios y cargas excesiva para los transportes.
Estos alimentos justifican la implantación de porquerizas en las regiones donde se dispone de cantidades regulares de desperdicios bananeros.
Don Santos, mientras tanto, se aproxima al chiquero y con su larga vara golpea el lomo de su cerdo que se revuelca entre los desperdicios.
Tú lo tomas to en chirigota, porque no sabes bien con quién te gastas los parneses; a ti, porque Dios te mira con ojos de misericordia, te ha tocao en el reparto un chaval que no tiée desperdicios: güen mozo, con muchísimo cimbel en tos sus distritos, honrao y cabal y trabajador, y que no tiée más defertos que dos: uno que es el no gustarle más que el vino de lágrimas, y otro el haber perdío los papeles por una chavalilla más remala que un tiro y más rebonita que ese sol que mos alumbra.
Entre todos aquellos desperdicios, el ángel señaló los trozos de un tiesto roto; de éste se había desprendido un terrón, con las raíces, de una gran flor silvestre ya seca, que por eso alguien había arrojado a la calleja.
En los tiempos prehistóricos, cuando el hombre salvaje, fiera semi-rracional, había de contentarse con grandes cantidades de alimentos vegetales, y perseguido sin cesar por otras bestias superiores, o perseguidor a su vez de las bestias inferiores, sentía la necesidad de mantener en su organismo durante largas horas los nauseabundos desperdicios de la alimentación, el intestino grueso le prestó un gran servicio desarrollándose como un órgano de indispensable necesidad.
También ellos, ¡qué demontre!, aunque canes humildes hechos a desperdicios, tenían su paladar, y, a veces, entre las piltrafas de polvero de los grandes hoteles y de los cafés de rumbo, algún hallazgo de viandas ricas les había afinado el gusto, haciéndoles relamerse.
Las paredes blanqueadas y desnudas acusaban la miseria. En el suelo y tirados por los rincones había desperdicios que exhalaban un olor infecto.
Por lo regular voy a verlo a su torre el día de Año Nuevo, pero esta vez fue el día de mudanza general, en que no se está a gusto en las calles de la ciudad, pues están llenas de montones de basura, cascos rotos y trastos viejos, y no hablemos ya de la paja vieja de los jergones, por la cual hay que pasar casi a vado. Siguiendo por entre aquellas pilas de desperdicios, vi a unos niños que estaban jugando con la paja.
Trabajadores en contacto con animales o sus cadáveres, pelo de animales, cuero y otros materiales, trapos viejos y demás desperdicios, personal de lavandería en los hospitales, personal que maneje ropa sucia o contaminada.
Preservaremos la solidez de nuestra moneda y mantendremos la libertad cambiaria. Lucharemos contra las presiones inflacionarias que provocan desperdicios y lesionan a los sectores de escasos ingresos.