despertar

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Sinónimos para despertar

despabilar

Sinónimos para despertar

despabilar

Ejemplos ?
EDITACIONES DE UN PUEBLO LIBRE Por: Juan Lindo "La justicia trae a los pueblos la paz, la abundancia y la felicidad." Desde el momento mismo que el hombre ingrato y desobediente quebrantó la ley única y primera que le impuso su Creador, se vió huérfano, abandonado en este globo desconocido, habitado de fieras y animales cuyas propiedades no comprendía, vestido de diferentes yerbas y plantas de que de sabía hacer uso y, finalmente, cercado de peligros y agitado de mil necesidades que despertaron su industria y valor.
Las campanas de una iglesia vecina me despertaron a la madrugada, y algún tiempo después las dos señoras que me atendían, asomaron a la puerta de mi alcoba tocadas con sus mantillas y el rosario arrollado a la muñeca.
Cuando despertaron, comunicaron la voluntad de HUITZILOPOCHTLI a todo su pueblo e hicieron entusiasmados una enorme presa; enseguida derramaron el agua que alegre se extendió por el llano y formó una gran laguna en torno a la cual aparecieron de pronto bellísimos y frondosos árboles: Sauces, sabinos, álamos.
Apenas habia completado mi tercer ronquido cuando la campanilla de la puerta se puso a sonar furiosamente, seguida de unos golpes de llamador que me despertaron en seguida.
Si le hallo, sabré dél qué halló en mí que tan presto le movió a dejarme; y, en resolución, haré que me cumpla la palabra y fe prometida, o le quitaré la vida, mostrándome tan presta a la venganza como fui fácil al dejar agraviarme; porque la nobleza de la sangre que mis padres me han dado va despertando en mí bríos que me prometen o ya remedio, o ya venganza de mi agravio.» Esta es, señor caballero, la verdadera y desdichada historia que deseábades saber, la cual será bastante disculpa de los suspiros y palabras que os despertaron.
Las empecatadas lecturas de los mentirosos libros de caballerías, última escoria de aquel híbrido monstruo de paganismo real y cristianismo aparente que se llamó ideal caballeresco; tales lecturas despertaron en el honrado hidalgo la vanidad y la soberbia que duerme en el pozo de toda alma humana.
-Una noche -continuó él, tras de un suspiro enviado a esas lejanas memorias- después de una corrida de toros en que yo y otros jóvenes aficionados sacamos airosas suertes, cansado y soñoliento entré en mi cuarto, y me arrojé vestido sobre la cama. Dormía profundamente, cuando me despertaron fuertes golpes dados a la puerta, y la voz de un amigo que me llamaba.
De todos modos, la penosa sensación que las palabras de Otto despertaron en mí no se me hizo muy clara ni precisa, y me abstuve de exteriorizarla.
Cuando llegó la hora del triunfo, las campanas despertaron los ecos del campo, y aquella inmensa asamblea lanzó a Dios el primer grito de alabanza con que comienza el Te Deum.
A otros los cuidaron mientras ni siquiera eran conscientes de lo que les había sucedido, se enteraron después, cuando despertaron mientras intentaban quedarse en este lado del mundo.
Era por estremo hermosa, y el silencio, la soledad, la ocasión, despertaron en mí un deseo más atrevido que honesto; y, sin ponerme a hacer discretos discursos, cerré tras mí la puerta, y, llegándome a ella, la desperté; y, teniéndola asida fuertemente, le dije: Vuesa merced, señora mía, no grite, que las voces que diere serán pregoneras de su deshonra: nadie me ha visto entrar en este aposento; que mi suerte, para que la tenga bonísima en gozaros, ha llovido sueño en todos vuestros criados, y cuando ellos acudan a vuestras voces no podrán más que quitarme la vida, y esto ha de ser en vuestro mismos brazos, y no por mi muerte dejará de quedar en opinión vuestra fama .
Al toque despertaron todos los dormidos ecos del castillo y de las peñas, que repitieron en coro, ya más cerca, ya más lejos, ya más suave, ya más hueco, los sonidos de la sonata.