Ejemplos ?
Decía Aristó (folósofo estoico, discípulo directo de Zenón, departiendo enseñanza en Atenas hacia el 270 a C) que prefería un adolescente serio, que no uno riallero y amable con la turba; el vino se hace bueno cuando de novel parecía dura y áspero, pero no aguanta demasiado tiempo el que ya en la cuba gustaba.
Cuando llegó a la edad de entrar en la casa de la unión, donde como con un mecate se reúnen los sabios para meditar y perfeccionarse con disciplina, CALMECAC, el gran HUITZILIUTZIN, venerable maestro en todas las sabidurías, lo recibió como un discípulo maravilloso.
LA TRILLADA QUERELLA Un recordado discípulo, el crítico radiotelevisivo Carlos Laguna, desaparecido prematuramente, cuando veía el interés que yo depositaba desde los años sesenta, en estudiar los procesos de adquisición del sistema de escritura en los niños de preescolar y de primaria, sonreía y me comentaba que para qué hacer eso, si ya estaba resuelta la eterna querella de los métodos en la enseñanza de la lectura, como asienta el famoso título de Berta P.
Consiste en mantener al discípulo ocupado y activo durante todo el día, alternando oportunamente la educación física con la intelectual y dando mayor importancia a la realidad, a las ideas, a los hechos que a las retóricas vacías.
—Aun es fama que este conquistador pasaba horas acompa- ñando en su prisión al desventurado monarca, y enseñándole á jugar al ajedrez. El discípulo llegó á aventajar al maestro.
El Doctor Encausse (Papus), una de las lumbreras médicas laureado en los hospitales de París, ex médico agregado a la corte del Zar de Rusia, discípulo de Eliphas Levi y de Phillip, autor de más de treinta obras universalmente conocidas y a quien conocen en París por el Mago Papus, me dio lo que anhelaba induciéndome en la verdadera senda de la iniciación; me dio las claves que ponen al hombre conscientemente en los dinteles del mundo invisible, el anfiteatro de la mansión de los llamados muertos.
Agregaré que obra en mi poder el cuaderno de notas que a su dictado, escribí (con mis faltas de ortografía) cuando fui su alumno en el Liceo Rodó al cual ingresé en 1929 procedente de la escuela Elbio Fernández, y también la invalorable versión tomada de sus clases en el Instituto Alfredo Vásquez Acevedo de 1932 y ya, de nuevo su discípulo, en el mismo Instituto, en 1934, las que registran palabra por palabra sus pocas lecciones antes de retirarse ese año para ocupar la subsecretaría del Ministerio de Relaciones Exteriores entonces a cargo del Ing.
Bajo el dominio del Amor y de la pasión descubrió Apolo el arte de disparar el arco, la medicina y la adivinación, de manera que puede decirse que es el discípulo del Amor, como lo son las Musas en la música, Vulcano en el arte de forjar los metales, Minerva en el de tejer y Júpiter en el de gobernar a los dioses y los hombres.
De mí puedo deciros que de buena gana me habría convertido en discípulo de todo el que hubiese podido enseñarme esta causa, pero como por más que he hecho no he conseguido conocerla por mí mismo ni por los otros, ¿quieres, Cebes, que te diga la segunda tentativa que hice para encontrarla?
Sócrates: Ya lo sé, y he aquí por qué deseaba tanto ser tu discípulo, seguro que no hay nadie tan atrevido para mirarte cara a cara; ni el mismo Melito; ese hombre que penetra hasta tal punto el fondo de mi corazón que me acusa de impiedad.
Una nueva teoría, más simple y tal vez cierta, ha surgido recientemente: la del sabio Mechnikof, discípulo y heredero de Pasteur, continuador de su obra, hombre de laboratorio, que es a la vez un gran escritor y un artista elocuente.
¿Quién fue maestro de quién? ¿Quién fue discípulo de quién? Si siempre se está partiendo de cero, apenas llegado al seis sin continuidad coherente, tendrá que volverse a recomenzar en un eterno círculo de engaños y apariencias que más que ascenso y avance, precipita a violentos retrocesos.