discorde

(redireccionado de discordes)
También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • adjetivo

Sinónimos para discorde

disonante

Sinónimos

Sinónimos para discorde

Ejemplos ?
Desde el momento en que están discordes sobre este punto, es imposible entenderse sobre lo demás, y la diferencia de opiniones conduce necesariamente a un desprecio recíproco.
El estrépito crecía, formidable. Cantos vinosos, chillidos discordes, músicas sin concierto hacían de la calle un trasunto de zahúrda infernal.
Cualquiera que elijas de estos entregados a las delicias que mueven y llevan encima tantas cosas, los verás, (repetición de un verso de Virgilio en la Eneida referida un poco más arriba) Podrás estar seguro de haber conseguido la calma, cuando no te afectará ninguna gritería, cuando ningún grito te transmutará a ti mismo. tanto si te acaricia, como si te amenaza, como tampoco si te acecha en la oreja con ruidos vanos y discordes.
Nosotros tenemos amigos y enemigos; nosotros sabemos que en todos los partidos hay gentes con quienes coincidimos más o con quienes coincidimos menos; pero ni aun a aquellos con quienes estamos entrañablemente discordes les lanzaremos a la cara la imputación de falta de honradez; sin embargo, nosotros, aquí como en el Parlamento, lanzamos la imputación de falta de honradez a algunos de los hombres que gobernaron en este bienio melancólico.
620 Desde ahí, a través del infinito por vientos discordes llevado, ahora aquí ahora allí, al ejemplo de la nube acuosa se mueve, y de la alta superficie retiradas largamente contempla las tierras y todo sobrevuela el orbe.
Armar te ordena a los aqueos de larga cabellera y sacar toda la hueste: ahora podrías tomar la ciudad de anchas calles de los troyanos, pues los inmortales que poseen olímpicos palacios ya no están discordes, por haberlos persuadido Hera con sus ruegos, y una serie de infortunios amenaza a los troyanos por la voluntad de Zeus.
Armar te ordena a los aqueos de larga cabellera y sacar toda la hueste: ahora podrías tomar a Troya, la ciudad de anchas calles, pues los inmortales que poseen olímpicos palacios ya no están discordes, por haberlos persuadido Hera con sus ruegos, y una serie de infortunios amenaza a los troyanos por la voluntad de Zeus.
Aunque el control de los mismos lo ejerce la propia Secretaría de Educación, suelen darse otros libros escolares, ya sea innovadores o discordes con la postura oficial, y algunos, hay que reconocerlo, no muy bien hechos, pero oportunistas, que si bien no representan una competencia para el Estado, persiguen postular otros enfoques o marcos didácticos, sin embargo, suelen ser también cautivos de los programas oficiales si desean ser comercializados con éxito.
Estas leves reliquias, estos rastros de la pasada edad, fuerza es que impresos lleve la que ora surge edad del oro, porque de mil discordes elementos tejida está la condición humana, y a ponerlos en paz nunca bastaron fuerza ni entendimiento de los hombres, desque nació su generosa raza; ni bastarán, aunque potentes sean, en nuestra edad periódicos y pactos.
Sobre aquel revuelto océano de cantares de guerra, rumor de martillos que golpeaban los yunques, chirridos de limas que mordían el acero, piafar de corceles, voces descompuestas, risas inextinguibles, gritos desaforados, notas destempladas, juramentos y sonidos extraños y discordes, flotaban a intervalos, como un soplo de brisa armoniosa, los lejanos acordes de la música del sarao.
25 Y como fueron entre sí discordes, se fueron, diciendo Pablo esta palabra: Bien ha hablado el Espíritu Santo por el profeta Isaías á nuestros padres, 26 Diciendo: Ve á este pueblo, y di les: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis: 27 Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y de los oídos oyeron pesadamente, Y sus ojos taparon; Porque no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y entiendan de corazón, Y se conviertan, Y yo los sane.
Estas leves reliquias, estos rastros De la pasada edad, fuerza es que impresos Lleve la que ora surge edad del oro, Porque de mil discordes elementos Tejida está la condición humana, Y a ponerlos en paz nunca bastaron Fuerza ni entendimiento de los hombres, Desque nació su generosa raza; Ni bastarán, aunque potentes sean, En nuestra edad periódicos y pactos.