disolución


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  • sustantivo

Sinónimos para disolución

solución

Sinónimos

separación

Sinónimos

disipación

Sinónimos

Ejemplos ?
Explicó, en definitiva la razón de Lavalleja, y del ejército que lo acompañó en la disolución del cuerpo legislativo (Acta oriental, en Durazno, el 4 de octubre de 1827) que inició así su dictadura que no es lo mismo por definición que tiranía, vale aclararlo.
El decreto de disolución conlleva la convocatoria de elecciones para una nueva legislatura dentro de los sesenta días siguientes a su disolución.
No desconfíen. No pienses. Prohibido. Disolución social. El sindicato vela por tus intereses. Tus líderes sacrificados se esfuerzan por ti.
– Que siendo esta Provincia en la actualidad perseguida de los enemigos del Chaco; de q´ se halla quasi indefensa por el menosprecio con que fue mirada por el Gobierno de Buenos Ayres, que más procuraba su disolución...
Los lastimosos clamores de los pueblos por tantas vejaciones y males que padecían y no han sido oídos; las violencias y robos a comunes y particulares se han visto no sólo tolerados, sino también protegidos y apoyados de los mismos ministros y generales que los debían remediar, pretextando con la voz del real servicio y con la disculpa de no ser evitables los abusos; enormidad verdaderamente execrable hacer cómplice de tantos insultos y delitos la piedad de la religión y la justicia de nuestro rey; crecidos al más alto punto los desórdenes y vicios, exaltados a la mayor altura el robo, el homicidio, la profanidad, la disolución y otros enormes excesos.
Dice así: “Al saber en 1810, la disolución de los Gobiernos de España por la ocupación de los ejércitos franceses se pone en movimiento ( Venezuela) para preservarse de igual suerte y escapar a la anarquía y confusión que le amenaza.
En caso de fallecimiento de un trabajador migratorio o de disolución del matrimonio, el Estado de empleo considerará favorablemente conceder autorización para permanecer en él a los familiares de ese trabajador migratorio que residan en ese Estado en consideración de la unidad de la familia; el Estado de empleo tendrá en cuenta el período de tiempo que esos familiares hayan residido en él.
Acusados habían sido nuestros federalistas de propender a la disolución nacional y de hecho la verdad era que la venían cumpliendo porque no tenían otro medio a mano para defender las autonomías de los excesos y usurpaciones del poder central.
Que en orden a la séptima, ella abre margen al despotismo, fomenta las parcialidades y expone al estado a una disolución general pues que exigiéndose en el diputado la calidad de que haya demostrado de modo indeficiente su fervorosa adhesión a la libertad, lo primero que se presenta es el no saberse en qué se haga consistir esa fervorosa adhesión, si en un firme convencimiento de los principios y justicia en que está solidada la libertad del suelo americano, o un desenfrenado charlatanismo, motivo que funda en el vulgo la opinión de una persona que a proporción de su locuacidad considera mayores o menores grados de esa adhesión y además no se alcanza quién sea el que sea juez de esta litis.
– Que siendo el objeto principal de todo los Pueblos el salvar los inviolables derechos de su soberanía, y libertad, para ocurrir por otra parta a remediar el estado de disolución en que se hallan, es indispensable buscar un centro, en que reunidas todas las partes de este cuerpo político, se forme un todo sobre el que pueda influir directamente esta cabeza de autoridad, que se críe, con toda la eficacia necesaria, sin que por esto los Pueblos unidos pierdan la más mínima prerrogativa de sus derechos.
No era una revolución social – continúa Mitre – era una disolución sin plan, sin objeto, operada por los instintos brutales de las multitudes, reunidas bajo el pendón de la guerra civil, armados de la espada de Caín y de la tea de la discordia”.
El hombre único, capaz de contener y retener unido al pueblo oriental en armas en estos momentos duros y propicios a la disolución era, y solo podía ser, Lavalleja y, comprendiéndolo él, el primero de todos, admitió silencioso su “afectación al servicio nacional” y fue al ejército a hacer su deber, sobrellevando con callada grandeza de ánimo – todo por la patria – las persecuciones obstinadas de Rodríguez, en primer término, y luego, las insolencias de sátrapa de Alvear.