disoluto


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  • adjetivo

Sinónimos para disoluto

Ejemplos ?
Nuestro hombre desapareció, yo me vestí rápidamente y encontré dos luises sobre mi manteleta, suma acostumbrada con la que sin duda el disoluto solía pagar sus placeres.
Me mandó un día a casa de un viejo caballero de Malta, quien abrió ante mí una especie de armario todo lleno de compartimentos en cada uno de los cuales había un bacín de porcelana que contenía una cagada; aquel viejo disoluto estaba liado con una de sus hermanas, abadesa de uno de los conventos más notables de París; esa buena muchacha, a requerimiento suyo, le mandaba todas las mañanas cajas llenas de cagadas de sus más bonitas pensionistas.
En las orgías se hicieron algunas cagadas sobre tetas y se hicieron cagar muchos culos; el duque se comió ante todo el mundo la cagada de la Duelos mientras esta hermosa mujer lo chupaba y las manos del disoluto se perdían un poco por todas partes, su semen salió con abundancia y después que Curval lo imitó con la Champville se habló por fin de ir a acostarse.
Deseo ser clemente, padres conscriptos; deseo no parecer disoluto entre tantos peligros que presenta la República, pero ya yo mismo en mi indolencia y mi desidia me condeno.
Nada más agradable que la ceremonia (ya imaginaréis que quise verla): Empezó por contemplar bien a su fingida doncella y, como la encontró sin duda muy de su agrado, comenzó con cinco o seis besos en la boca que olían a herejía a una legua de distancia; hecho esto mostró sus nalgas y, con aire aún de tomar por mujer al muchacho, le dijo que se las manoseara y amasara con cierta dureza; el muchachito, a quien yo había instruido bien, hizo todo lo que se le pedía. —Vamos —dijo el disoluto—, azótame y, sobre todo, no tengas miramientos conmigo.
Este, señor, era uno de los que Cristo llamó sepulcros hermosos por de fuera, blanqueados y llenos de molduras, y por de dentro pudrición y gusanos, fingiendo en lo exterior honestidad, siendo en lo interior del alma disoluto y de muy ancha y rasgada conciencia.
asesinos! -¿A quién..., a quien he asesinado yo..., calumniador, disoluto? La verdad es que don Pedro no lo sabía, a pesar de lo cual, penetrado de su razón, se empinó en las puntas de los pies, porque no era muy alto, cerró los puños y, hecho ya una fiera, anduvo, anduvo, anduvo hasta metérselos a don Juan por la cara...
Uno tuvo éxito, tanto que una hermosa mañana de domingo, sin saber cómo ni por qué, me encontré en su celda. El viejo disoluto al que llamaban padre Henri, me encerró con él en cuanto me vio entrar y me abrazó de todo corazón.
Justine se portó como una verdadera heroína de Citerea, y nuestro disoluto vino a confesarme que poseía yo un tesoro y que en su vida había sido fustigado como por aquella bribona.
Encima del cubo colgaban varias disciplinas con clavos de gancho dorado. —Armate —me dijo el disoluto— con estas armas, aquí tienes mi culo: como ves, es seco, flaco y muy endurecido.
Nuestro disoluto, inmóvil, no se movía más que si estuviese muerto; hubiérase dicho que saboreaba en silencio los movimientos internos de la voluptuosidad que recibía con aquella operación, pero ningún vestigio exterior, ninguna apariencia de que influyese ni siquiera sobre su piel.
Pero lo que más me irrita es que te obliguen a asistir al tribunal de orden ajena, cuan­do un jovenzuelo disoluto, el hijo de Quéreas, por ejemplo, ese que anda con las piernas separadas y aire afeminado y lascivo, entra en casa y te manda que vayas a juzgar muy temprano y a la hora fijada, porque todo el que se presente después de la señal no cobrará el trióbolo.