Ejemplos ?
Estrellábanse en los vidrios Las arrebatadas gotas, Y en el nocturno silencio De aquella tiniebla lóbrega, Duraba en la torrecilla Donde la princesa mora Aquella luz que brillaba Tras de los vidrios dudosa.
Así pasó unos momentos y pasara muchas horas a no venir a sacarle de su hondísima zozobra otra aldabada, cuyo eco vibró en los espacios ronca. Huyósele de los labios involuntaria y dudosa la pregunta de ¿quién llama?
Se encargará a una sección especial de la oficina instalada en virtud de las disposiciones del artículo 136 a fin de que tome las oportunas medidas para identificar a los niños cuya filiación resulte dudosa.
Todo alrededor suyo se revestía de formas quiméricas y horribles; todo era tinieblas o luz dudosa, más imponente aún que la oscuridad.
¿Sabrá con firme pulso de la severa ley regir el freno; brillar en torno aceros homicidas en la dudosa lid verá sereno; o animoso hará frente al genio altivo del engreído mando en la tribuna, aquel que ya en la cuna durmió al arrullo del cantar lascivo, que riza el pelo, y se unge, y se atavía con femenil esmero, y en indolente ociosidad el día, o en criminal lujuria pasa entero?
Prosiguieron, pues, cruzando al azar plazas desiertas, pasadizos sombríos, callejones estrechos y tenebrosos, hasta que, por último, vieron brillar a lo lejos una luz, una luz pequeña y moribunda, en torno a la cual la niebla formaba un cerco de claridad fantástica y dudosa.
Se trata de una muchacha que reúne todas las condiciones por mí apetecidas. -¿Muy elegante? -preguntó Lola con una vislumbre de esperanza dudosa. -No, por cierto.
"El oficio del continente americano no es perturbar el mundo con factores nuevos de rivalidad y de discordia, ni restablecer con otros métodos y nombres el sistema imperial, por donde se corrompen y mueren las repúblicas; sino tratar en paz y honradez con los pueblos que en la hora dudosa de la emancipación nos enviaron sus soldados, y en la época revuelta de la constitución nos mantienen abiertas sus cajas".
Todo sonido en ao le huele a palos; toda exclamación fuerte le parece un grito revolucionario; toda interjección dudosa, una amenaza de muerte a la clase de levita.
Media hora tardaría Ignoto, y al cabo de ella volvió acompañado de una mujer, que, a la dudosa claridad nocturna, le pareció a Amado joven y muy bonita.
No supieron, ni pudieron, ni quisieron contradecirle los dos enamorados turcos; y, aunque vieron que por aquel camino no conseguían su deseo, hubieron de pasar por el parecer del cadí, formando y criando cada uno allá en su ánimo una esperanza que, aunque dudosa, les prometía poder llegar al fin de sus encendidos deseos.
-Pues con esa licencia -prosiguió la discreta Leonisa-, quiero que no se me haga de mal mostrarme desenvuelta, a trueque de no mostrarme desagradecida; y así, ¡oh valiente Ricardo!, mi voluntad, hasta aquí recatada, perpleja y dudosa, se declara en favor tuyo; porque sepan los hombres que no todas las mujeres son ingratas, mostrándome yo siquiera agradecida.