empuñar

(redireccionado de empuñaron)
También se encuentra en: Diccionario.
  • verbo

Sinónimos para empuñar

dirigir

Sinónimos

Ejemplos ?
Igual que muchos jóvenes que empuñaron las armas, el Grupo Pancasán, el Dúo Guardabarranco y El Guadalupano, como la canción, vivieron la Revolución...
Durante su etapa, además de Toscanini, otros grandes directores de orquesta empuñaron la batuta en el teatro: Gustav Mahler, Alfred Hertz, Artur Bodanzky y Tullio Serafin.
La prensa local, convertida en uno de los actores del conflicto, registra además los movimientos persecutorios patronales, que venían siendo ya pregonados por la Unión Industrial Argentina en vista de la creciente conflictividad laboral que se iba produciendo en todo el país::: Ayer empuñaron sus herramientas cuatrocientos cincuenta obreros y si el número no fue mayor es porque los cabecillas y exaltados fueron rechazados, quedándoles cerradas las puertas de los talleres de todas las empresas de ferrocarril, que han hecho causa común para precaver la repetición de estos trastornos (El Mercurio, 11 de noviembre de 1896).
(bis):;I:Enclavada entre el monte y la sierra:Y entre aromas de flores y plantas:Surge Guática, próspera tierra:con orgullo, firmeza y pujanza.:Noble cuna de humildes ancestros:Descendientes de Guaticaman:Que empuñaron el pico y la azada:Y fundaron la gran heredad.:;II:Gamorrá majestuoso se impone:Extendiendo al confín su mirada:Descubriendo frondosas regiones:Recogiendo el olor de sus plantas.:Es indicio de nuestra grandeza:Un jardín de cebolla y cafetos:Y variados frutales que expresan:La riqueza triunfal: nuestro suelo.
En atención a que muchos soldados rebeldes eran jóvenes en servicio militar, no dispararon a matar, sino a rebote. Las tropas leales fueron acompañadas por simpatizantes peronistas que empuñaron las armas.
Ni las condiciones físicas, ni la edad fue condicionante para el reclutamiento, con constancia de combatientes de quince años y de una persona coja de ambas piernas. Durante los tres años de guerra empuñaron las armas por el bando "nacional" más de 16.000 requetés y unos 6.500 falangistas.
Esta perspectiva fue eliminada cuando cientos de soldados de Estados Unidos se implicaron en los combates terrestres, mayormente en labores de vigilancia y control, y grupos mujahidín y tribus pashtunes empuñaron las armas contra los talibán ahora que veían la posibilidad de hacerse con una parte del botín.
Estas gradientes y empinadas faldas, ofrece una vista sugestiva y panorámica con su grandiosa vegetación, es uno de los lugares más valiosos y pintorescos de Huanta, que representa una verdadera reliquia histórica y un orgullo para los huantinos, pues aquí los bravos y valientes Iquichanos, pelearon como fieras en diferentes épocas, midiendo con orgullo sus toscas y primitivas armas, que empuñaron con indescriptible valor y heroísmo con las poderosas fuerzas militares, encabezados por los más notables militares veteranos de nuestra independencia, que después llegaron a la Presidencia de la República con los grados de Generales y Mariscales.
Aunque visibles desde los primeros días de la guerra en algunas unidades de combate como las de Navarra, donde muchos religiosos se habían integrado en las unidades de requetés para acompañar a los combatientes, como recuerda un testigo, los casos en la que los religiosos empuñaron armas fueron escasos y en circunstancias poco claras, como recuerda el hispanista Ranzato, pues según él, solo se ha podido confirmar un único episodio en los una iglesia participó en los combates armados, el caso de las Carmelitas de la Diagonal de Barcelona.
Ya había en ellos hecho la presencia del huésped buen provecho inflamando sus flojas zanahorias de suerte que, tornando a la antesala, las empuñaron con primor y gala y se hicieron sus cien dedicatorias.
con mi Moro y mi destreza yo les canto en la maleza mis amores.» «Sienta yo el pujante brío del galope de mi Moro, y el trabucazo sonoro de algún compañero mío; y que vengan triunfadores los caballeros mejores que empuñaron lanza o freno.
Del sacro fuego a la insufrible llama dentro dél se encendió la sed de fama: se alzaron en un punto en su memoria, Fidias y Praxiteles, coronados de gloria y en tronos de laureles, y al impulso violento de claro e inspirado pensamiento empuñaron sus manos los cinceles.