Ejemplos ?
Al cabo, la turba llegó a los palcos de las asombrosas máscaras, que ya no lo eran realmente, pues descubrían su rostro. Y, al empujar la puerta, se oyeron clamoreos, chillidos, a los cuales sucedió un estupor profundo.
Cuando lo atravesaba para ir al salón, Emma vio alrededor de la mesa a unos hombres de aspecto grave, apoyado el mentón sobre altas corbatas, todos ellos con condecoraciones, y sonriendo en silencio al empujar el taco de billar.
Estas pocas indicaciones bastarán para poner de relieve que el propio desarrollo de la moderna industria contribuye por fuerza a inclinar la balanza cada vez más en favor del capitalista y en contra del obrero, y que, como consecuencia de esto, la tendencia general de la producción capitalista no es a elevar el nivel medio de los salarios, sino, por el contrario, a hacerlo bajar, o sea, a empujar más o menos el valor del trabajo a su límite mínimo.
Nadie vino a correr la mirilla; mano alguna alzó el picaporte para abrir paso al visitante. Tornó a empujar el timbre y fue el silencio la sola contestación que obtuvo.
Hubieran deseado empujar el tiempo, pero el tiempo es un caballero que por nadie ni por nada sale de su paso y cuya presencia debe aprovecharse, porque en cuanto se ha ido ya no vuelve aunque le llamemos con lágrimas de desesperación.
Cuando dejé de empujar a Traddles y conseguí sentarme, por fin, en una silla (primero me había sentado encima de un gato), recobré el suficiente aplomo para darme cuenta de que mister Spenlow debía de ser seguramente el más joven de la familia: debía de haber seis a ocho años de diferencia entre las dos hermanas.
Verdad es que la mayor parte de los obreros querría mejorar su condición mediante honrado trabajo y sin hacer daño a nadie; pero también hay no pocos, imbuidos en doctrinas falsas y afanosos de novedades, que por todos medios tratan de excitar tumultos y empujar a los demás hacia la violencia.
Y cuando la silueta del capataz se destacó, viniendo hacia ellos, en el extremo de la cancha, cada cual se apresuró a empujar su carretilla mezclándose el crujir de las secas articulaciones al estirar los cansados miembros con el chirrido de las ruedas que resbalaban sobre los rieles.
Yo no existo... --Vaya, vaya, déjese de bobadas; tome su café y su copa, para empujar todo eso y sentarlo, y vamos a dar un paseo.
Comprendiendo, asimismo, las limitaciones, debe empujar a que se haga lo más posible, a que se vaya más allá en el camino revolucionario.
-¡Puede haber muerto! --dijo miss Dartle con una sonrisa, como si hubiera querido empujar con el pie el cadáver de la desgraciada muchacha.
Es decir, una persona no podría hacer tanto como empujar a otra mientras bebía un vaso de agua, para que no se derramase, pero podría adquirir la fuente de agua de la cual la comunidad dependiese por completo y hacer que la gente pagase un dólar por gota de agua o que, si no, se marchase sin agua.