Ejemplos ?
En ninguna parte conviene más que en las naciones sudamericanas enaltecer el brillo de artes y ciencias sobre el deslumbramiento de victorias militares.
El próximo día 14 acudiremos a Tuxtla Gutiérrez, en unión de los representantes de los poderes legislativo y judicial, para enaltecer la gran jornada de mexicanidad que cumplió el pueblo chiapaneco, hace ciento cincuenta años, al decidir, por su libre voluntad, unir sus destinos a los del resto del país.
Cuando en días pasados reiteré públicamente la convicción de que la reforma agraria ha elevado la dignidad popular, y que para fomentar y enaltecer la vida de los hombres nadie discute ya que deben distribuirse mejor los recursos de la tierra y perfeccionarse las técnicas de su explotación, fue porque las palabras están firmemente apoyadas y coinciden con los actos del Ejecutivo.
Si se quiere hacer fructífera la sangre de nuestros mártires es preciso combatir resueltamente el sistema seguido desde hace más de un siglo de honrar y enaltecer a los inspiradores del mal mientras se reservaban los castigos para las masas víctimas de sus engaños.
Los listines que en esta ocasión se obsequiaron a los oidores, cabildantes y personas caracterizadas, no estaban impresos en raso blanco, como hasta entonces se había acostumbrado, sino en raso carmesí. Es verdad que en ellos, después de enaltecer, como era justo, las dotes administrativas y sociales del Sr.
VI A AGRIPA Vario, el rival de Homero, es quien debe enaltecer tu valor, tus gloriosos triunfos y las hazañas que realizaron por mar y tierra los combatientes que guiaste a la victoria.
Tú cuyo elogio universal, sincero excusa la inmodestia al filial labio de enaltecer tu triunfador acero y el lauro darte que corona al sabio: por ti el nacer maldigo, por ti anhelo tal vez la cruda pavorosa muerte, para irte a conocer allá en el cielo, pues no pude en la tierra conocerte.
No dijeron que durante dos años y un mes de guerra no había ocurrido jamás un solo asesinato de prisionero ni un solo caso de tortura o de maltrato a un prisionero de guerra; no dijeron que en nuestra patria había una libertad absoluta en todos los órdenes; no dijeron que había una paz y un orden absoluto; no dijeron ninguna de aquellas cosas positivas de la Revolución Cubana que podían servir de ejemplo y que servirían para enaltecer a los pueblos.
Los altos vuelos de la mente humana, las risueñas promesas de mañana, las victorias de ayer, todo concurre a enaltecer su imperio, y el címbalo, y el arpa, y el salterio celebran su poder.
El segundo libro de la Ovandina se contrae exclusivamente a enaltecer la nobleza de algunos apellidos, y principalmente los de Mexía y Ovando, que son los del autor, así como el de los Borja o Borgia, que era el del virrey príncipe de Esquilache.
En él podrán practicar su heroísmo, un heroísmo que no será espectacular, pero sí noble, y que les producirá grandes satisfacciones: saberse forjadores de sí mismos enriqueciendo su espíritu con el saber y templando su carácter con la educación de la voluntad, para poder saborear la mayor alegría de todas, la de trabajar para bien propio y para enaltecer la patria.
s necesario seccionar este texto debido a su extensión puedes ver algo sobre este tema en Constitución de la República de Venezuela 16 de enero 1961 En representación del pueblo venezolano, para quien invoca la protección de Dios Todopoderoso; Con el propósito de mantener la independencia y la integridad territorial de la Nación, fortalecer su unidad, asegurar la libertad, la paz y la estabilidad de las instituciones; Proteger y enaltecer el trabajo...