encontrar

(redireccionado de encontraba)
También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • verbo
  • pronominal

Sinónimos para encontrar

tropezar

convenir

Antónimos

Sinónimos para encontrar

Ejemplos ?
Resolvió, por tanto, no dirigirle más la palabra, y se limitó a hacer hilas y vendas, y a preguntar una vez y otra, con vivo interés, al impasible doctor Sánchez, cómo encontraba al herido (sin dignarse a nombrar a éste?
Por su actitud patriótica, el entonces Presidente de la República mereció el bien de nuestra nación. Avila Camacho al cruzar sobre su pecho la banda presidencial, encontraba un país dividido, con profundas heridas.
Sabía del bosque y de sus bellísimos verdores primaverales, sólo porque el hijo del vecino le traía la primera rama de haya. Se la ponía sobre la cabeza y soñaba que se encontraba debajo del árbol, en cuya copa brillaba el sol y cantaban los pájaros.
Una vez fui a parar a manos de una mujer vieja y pobre, en pago de su duro trabajo del día; y ella no encontraba medio de sacudírseme; nadie quería aceptarme, era una verdadera desgracia para la pobre.
Su madre, opulentísima señora, andaba loca con el afán de darle salud, y el médico, fijándose en la índole del padecimiento del niño, decía que, principalmente, dimanaba de una especie de atonía o insensibilidad, efecto de que su sistema nervioso se encontraba como amodorrado o dormido, y no comunicaba al organismo las reacciones vitales y al espíritu la fuerza necesaria.
Corrió aquí y allá para recoger combustible, pero todos los objetos que encontraba eran demasiado pesados y no podía arrojarlos al fuego, dada la distancia que le imponía el calor.
Ni tan siquiera el rodar lejano de un coche, nada. Me encontraba en los muelles, y un frío glacial subía del río. ¿Corría aún el Sena?
Oí el leve tic–tac de la pequeña pieza mecánica con una desconocida y extraña alegría. Parecía estar viva. Me encontraba menos solo. ¡Qué misterio!
Por fin encontró otra rosa y estableció en ella su morada, detrás de sus delicados y fragantes pétalos. Cada mañana se llegaba volando a la ventana de la desdichada muchacha, y siempre encontraba a ésta llorando junto a su maceta.
Un día subió Wyatt al puente y, luego de tomarlo del brazo como era mi antigua costumbre, echamos a andar de un lado a otro. Su melancolía (que yo encontraba muy natural dadas las circunstancias) continuaba invariable.
Cuando llegaba un gobernador con su título enviado por el Rey, lo debía presentar al cabildo para que lo examinase y si no encontraba objeciones le señalaba fecha para recibirlo como gobernador.
Reconociendo esto, calmé mi indignación tanto como me fue posible, y vagué por las calles, malhumorado, haciendo preguntas inútiles sobre madame Lalande, a los conocidos que encontraba.