enemistarse


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Sinónimos para enemistarse

enfadarse

Ejemplos ?
Al fallecer el padre, el alcalde dispuso dar el trabajo de barquero a otra persona y no al hijo, de modo que esto generó una enemistad entre el edil y Andrés e hizo que nadie en el pueblo le ofreciera trabajo por miedo a enemistarse con el alcalde.
Esos comerciantes-capitalistas no se lo perdonarían. Enemistado con la base financiera del partido colorado, concluyó por enemistarse con todo el grupo político.
Los bizantinos tuvieron inicialmente buena fortuna; pero Justino cometió errores, como cambiar innecesariamente el mando del ejército, que se amotinó en seguida, en pleno asedio de Nísibis; o enemistarse con sus imprescindibles aliados gasánidas (también de credo monofisita), que se retiraron y dejaron el paso libre a los persas para que asolaran Siria, donde tomaron innumerables cautivos.
En esta fase la colonia eritrea, bajo la administración del Gobernador Jacopo Gasparini intentó obtener un protectorado sobre Yemen y crear una base para un imperio colonial sobre la península árabe, pero Mussolini no quería enemistarse con el Reino Unido y detuvo el proyecto.
El PCE abogaba por no enemistarse con las clases medias, las bases de los partidos republicanos, que podrían verse afectadas y perjudicadas por la revolución y volverse hacia el enemigo.
El dictador amirí, inicialmente no pudo creer los rumores sobre el complot de su propio hijo, pero una vez confirmados destituyó e encarceló a al-Marwani y al-Mu?arrif, evitando enemistarse con los tuyubíes nombrando a otro, ?Abd al-Ra?man ibn Ya?yà, como nuevo cadí de Zaragoza a mediados de 989. ?Abd Allah se refugió con el conde castellano García Fernández, pero tras una feroz campaña de castigo, el noble cristiano se vio obligado a entregar al joven amirí bajo la promesa que se respetaría su vida.
Así pues, las posturas parecían irreconciliables, ya que para Hitler resultaba poco deseable estratégicamente enemistarse con Petain por el desmembramiento del imperio francés, y con Mussolini que podría ver, en una España excesivamente favorecida en las negociaciones, una competidora en sus propias ambiciones mediterráneas.
A pesar de ser un jefe federal, el gobernador cordobés Díaz rechazó el pedido de auxilio del gobierno de Santa Fe, para defenderse de la invasión porteña de Eustoquio Díaz Vélez, ya que había jurado obediencia al Congreso y al Directorio. Eso lo hizo enemistarse con los demás jefes federales.
Según algunos historiadores favorables a Franco, el almirante Wilhelm Canaris, a espaldas de Hitler, había asegurado al Generalísimo que Alemania no ganaría la guerra, y, por otro lado, Franco exigió al Führer condiciones prácticamente imposibles de cumplir, como la entrega del Marruecos francés lo que chocaba directamente con los intereses de la Francia de Vichy, con quien Hitler no deseaba enemistarse, y también suministros de material militar, especialmente aéreo, del que Hitler no podía prescindir.
La vejez no solo no apaciguó la iracundia del viejo líder, sino que, por el contrario, le llevó a enconadas discusiones y profundos desencuentros con sus correligionarios laboristas, que le llevaron, a los 79 años de edad, a enemistarse con sus otrora compañeros Moshé Sharet y Levi Eshkol, y a abandonar de un portazo al Partido Laborista, creando un nuevo partido, Rafi ("Lista de trabajadores de Israel", por sus siglas en hebreo), secundado por Shimon Peres y Moshé Dayán.
No obstante, pronto el matrimonio volvió a enemistarse y Yevgenia Gronfein volvió definitivamente a Francia, mientras Bábel contraía desde 1932 una unión de hecho con la joven estudiante Antonina Pirozhkova (1909–2010), con quien tuvo una hija: Lydia Bábel.
Pero la convivencia produjo fuertes discusiones y divergencias personales entre ambos que los llevaron a enemistarse y dejar trunco el álbum.