engendrar

(redireccionado de engendraban)
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  • verbo

Sinónimos para engendrar

Ejemplos ?
Durante su gobierno, como ministro de Guerra y Marina, tuvo la entereza de caracter para cortar de raíz los empeños, que es lo que perjudicaba el buen servicio, pues, los influjos de partido, los adulos que las recomendaciones engendraban, como las consideraciones a las castas sociales, a los apellidos y a otras influencias, relajaban la disciplina militar y daban pábulo-en los casinos de las distintas reparticiones-a los pelambres que solían ser la raíz de los desagrados de cuartel.
Al mismo tiempo, surgió la necesidad de ridiculizar el sistema de mercado que los propios objetos artísticos engendraban y en el que se movían.
La sangre de las personas de cada grupo era «limpia», pero si un hombre y una mujer de diferentes «razas» engendraban un hijo, la sangre de este se vería «mezclada».
Los aborígenes fueron monógamos, pero esta situación se alteraba cuando mujeres blancas raptadas eran llevadas a la tribu. Las mujeres blancas también engendraban hijos de los indígenas, y luego estos crecían sin distingos del origen de su madre.
La actitud de Carlomagno hacia sus hijas ha sido motivo de gran controversia; las mantuvo en casa junto a él y se negó a permitir que contrajeran matrimonio —probablemente a fin de evitar el establecimiento de subramas familiares que pudieran rebelarse contra la principal, como fue el caso de Tasilón III de Baviera— aunque les permitió mantener relaciones extramaritales, llegando incluso a honrar a sus concubinos, y guardó gran aprecio por los hijos bastardos que engendraban.
Quienes heredaron la marca (de Caín) engendraban hijos con la misma marca, y a medida que su corrupción se incrementaba, la marca también se incrementó hasta cubrir todo el cuerpo y la gente se volvió cada vez más oscura.
Una «rebelde», que quería ayudar a las madres pobres de la isla limitaran el número de hijos que engendraban (en promedio de 6,8 hijos por cada mujer).
El testamento especifica que las empresas de la familia sólo pasarían a sus hijos, Alejandro y José Carlos, si éstos a su vez engendraban hijos.
Los niños rara vez eran criados por su padre biológico. Engendraban muchos hijos y, a pesar de las campañas de la Iglesia, el infanticidio continuaba camuflado en accidentes.
Y lo que dice «y engendraban para sí hijos», bastantemente da a entender que antes de caer en aquella flaqueza los hijos de Dios engendraban hijos para Dios, no para sí; esto es, no dominando en ellos el apetito de la torpeza, sino sirviendo al cargo de la generación y propagación; no formando una familia para su fausto y soberbia; sino para que fuesen ciudadanos de la Ciudad de Dios, y asimismo para anunciarles como ángeles de Dios «que pusiesen en Dios su esperanza», imitando a aquel que nació de Seth, hijo de resurrección, y que esperó invocar el nombre del Señor Dios para que con esta esperanza fuesen herederos con sus descendientes de los bienes eternos y, debajo de un Dios Padre, hermanos de sus hijos.
Porque si no podían engendrar sino pecando, y si no engendraban quedaban solos, para que hubiese no ya dos hombres, sino muchos, era necesario el pecado.
La sangre de las personas de cada grupo era «limpia», pero si un hombre y una mujer de diferentes «razas» engendraban un hijo, la sangre de este se vería «manchada», hecho que lo haría pertenecer a una casta.
Este «chino», por su parte, daba nacimiento al lobo, si se emparejaba con una mulata. El lobo y otra mulata engendraban al jíbaro.
El concepto de una intervención objetiva por una entidad imparcial contra la que ninguna venganza podía tomarse (el estado) marcaba el final de continuos ciclos de derramamiento de sangre, de matanzas que engendraban ulteriores venganzas, una transición en la sociedad griega reflejada por la transición en su mitología, pues las Furias eran una parte mayor de los viejos mitos griegos que otros comparativamente más recientes.