Ejemplos ?
Separando con limites bien señalados la Jurisdicción Ejecutiva de la Jurisdicción Legislativa, no me he propuesto dividir sino enlazar con los vínculos de la armonía que nace de la independencia estas potestades supremas, cuyo choque prolongado jamás ha dejado de aterrar a uno de los contendientes.
Al interpretar estos casos habremos de enlazar a nuestro yo deduciendo de tales identificaciones determinadas representaciones a las que la censura ha puesto el veto.
Solo haremos notar que el tratado de Paris lejos de aportar à América, como algunos esperan tal vez, un inmenso mercado para sus productos y vasto campo de explotacion para sus Capitales, lo que ha hecho es enlazar fuertemente con el vínculo de la solidaridad los sonrientes destinos de América con el porvenir precario é incierto de Filipinas.
Se comenta que el afortunado y patriota José Madero Díaz, con perspicaz visión del futuro órense, luego de invitar a lo más selecto de la sociedad de Machala, inauguró en forma solemne Puerto Bolívar, señalándolo como única vía marítima de primer orden para enlazar y fomentar el progreso de Machala con otros pueblos, y en especial, con el Puerto principal de Guayaquil.
El enlazar, pues, y juntar estos espíritus invisibles por cierta parte con los visibles de materia corpórea, de manera que los simulacros dedicados y sujetos a aquellos espíritus sean como unos cuerpos animados, esto dicen que es hacer dioses, y que en los hombres hay esta grande y admirable potestad de formar dioses.
El sueño no se ha limitado a sugerirme la inexistencia del furúnculo, sosteniendo tenazmente una representación incompatible con el mismo -conducta semejante a la que observamos en la demencia alucinatoria de la madre que ha perdido un hijo, o en la del comerciante arruinado-, sino que ha utilizado los caracteres de la misma sensación que niega y los de la representación empleada con objeto de reprimirla, para enlazar a la situación onírica los elementos actuales dados en el alma y proporcionarles un medio de expresión.
Rafael Ángel de la Peña: Trata de la concordancia y régimen de las palabras y de la construcción de oraciones. Carlos González Peña: Nos enseña la manera de enlazar los vocablos uno con otros para expresar nuestros pensamientos.
«Concordia tal, de la del cielo emblema, ha de enlazar a todos los Peruanos, que de sus armas ya no mienta el lema, y sean todos con verdad hermanos firme estado fundando que no tema extranjeros audaces ni tiranos, cuya amistad y alianza Europa pida, hoy con él tan injusta y engreída.
La Alhambra está llena de los nombres de viajeros ilustres que no han querido pasar adelante sin enlazar con aquellos grandes recuerdos sus grandes nombres; esto, que es lícito en un hombre de mérito, confesado por todos, es risible en un desconocido, y conocemos un sujeto que se ha puesto en ridículo en sociedad por haber estampado en las paredes de la venerable antigüedad de que acabamos de hablar, debajo del letrero puesto por Chateaubriand: «Aquí estuvo también Pedro Fernández el día tantos de tal año».
Y tuvo Sebastián que mandarse mudar del rinconcito donde, durante algunos años, había dejado deslizarse su vida de suave holgazanería, únicamente ocupado en criar a su vez, toda una nidada de gauchitos, enseñándoles lo que él mismo sabía: jinetear, enlazar, carnear, esquilar, y cuidar la hacienda paterna de tal modo que aumentase a la vez por los medios lícitos que proporciona la naturaleza y por los ilícitos que, a escondidas, facilita la Fortuna.
Su rostro no se me aparecía claramente, sino mezclado con el de uno de mis profesores de segunda enseñanza, al que en la actualidad encuentro aún de cuando en cuando. Al despertar me fue imposible hallar la relación que podía enlazar a ambas personas.
Este hombre genial sentía, según parece, el infinito valor del ingenio, y como la filosofía francesa no alcanza a comprender esto, buscó instintivamente enlazar su bien supremo con aquello que es, después de la felicidad, lo primero y más elevado.