entristecer


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  • verbo

Sinónimos para entristecer

apenar

Sinónimos

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Sinónimos para entristecer

Ejemplos ?
A diferencia de ella con otros jinchurikis tuvo una infancia muy alegre y no se dejó entristecer por ser poseedora de una bestia dentro de su cuerpo.
En el capítulo 15, Nami y Sora también tienen sexo. Sin embargo, al besarle, Sora pensaba en Kana, lo que hizo entristecer a Nami.
¡Qué poder más terrible! Todo depende de cómo se las dispone: pueden dar la vida, pueden condenar a muerte; alegrar o entristecer.
Agobiaba a Traddles con una multitud de excelentes máximas; pero toda mi sabiduría no obtenía más resultado que entristecer a Dora; siempre tenía miedo de que le tocara la vez.
Esta te llama a su consejo: en el primer arrebato de su dolor, cuando la aflicción es más intensa y más rebelde, impetró el consuelo de Areo, filósofo de su marido, y confiesa que este filósofo hizo mucho por ella, más que el pueblo romano, al que no quería entristecer con su tristeza; más que Augusto, que vacilaba privado de uno de sus apoyos y no debía caer agobiado por el luto de los suyos; más que su hijo Tiberio, cuyo amor la hizo experimentar, después de aquella pérdida cruel y deplorable para las naciones, que no le faltaba de sus hijos mas que el número.
Pero dejemos estas cosas, pues no llevan remedio, y vengamos a las tuyas, que quiero ver si le tienen; y así, te ruego, por lo que debes a la buena voluntad que te he mostrado, y por lo que te obliga el ser entrambos de una misma patria y habernos criado en nuestra niñez juntos, que me digas qué es la causa que te trae tan demasiadamente triste; que, puesto caso que sola la del cautiverio es bastante para entristecer el corazón más alegre del mundo, todavía imagino que de más atrás traen la corriente tus desgracias.
Y ahora llegamos a una época de mi vida de la que nunca perderé la memoria y cuyo recuerdo ha venido a menudo, a mi pesar, como una pesadilla, a entristecer mis tiempos más dichosos.
En uno se leía: «Al comercio»; en otro: «A la agricultura»; en el tercero: «A la Industria»; y en el cuarto: «A las Bellas Artes». Pero el regocijo que se manifestaba en todas las caras parecía entristecer a la señora Lefrançois, la hotelera.
Ya veréis, sana y respetables señoras, que hay algo mejor que el arsénico y el fierro, para encender la púrpura de las lindas mejillas virginales; y que es preciso abrir la puerta de su jaula a vuestras avecitas encantadoras, sobre todo, cuando llega el tiempo de la primavera y hay ardor en las venas y en las savias, y mil átomos de sol abejean, en los jardines, como un enjambre de oro sobre las rosas entreabiertas. Cumplidos sus quince años, Berta empezó a entristecer, en tanto que sus ojos llameantes se rodeaban de ojeras melancólicas.
Pues conocer el fin de su congoja no te puede costar mayor trabajo, lector querido, que voltear la hoja, si es que un instante el cuento te distrajo y mi estilo al contarlo no te enoja, que encumbro a veces y que a veces bajo y si esta parte entristecer te hace, espera un venturoso desenlace.
abía una vez un hombre que siempre que salía de oír predicar un sermón se ponía a murmurar de los predicadores, diciendo que no hacían más que angustiar el ánimo y entristecer a las gentes hablándoles de peligros, males y castigos, y que tal no era su cometido, sino el de hablar de virtudes y recompensas, y otras cosas por el estilo que dicen muchos, creyendo quizás que a un sermón se va como a una comedia, a divertirse.
-Ha sido, señor -respondió el criado-, porque siempre os he oído decir que los que hablaban de peligros, males y castigos, no hacían más que angustiar los ánimos y entristecer a las gentes.
Si entonces perdonó, dicen, cuando con perdonar había de entristecer a su santo Profeta, ¿cuánto más perdonará por los que se lo suplicarán con más compasión, cuando para que los perdone pedirán y rogarán todos sus santos?
Bien te confieso que s’alguna cosa entre la humana puede y mortal gente entristecer un alma generosa, con gran razón podrá ser la presente, pues te ha privado d’un tan dulce amigo, no solamente hermano, un acidente; el cual no sólo siempre fue testigo de tus consejos y íntimos secretos, mas de cuanto lo fuiste tú contigo: en él se reclinaban tus discretos y honestos pareceres y hacían conformes al asiento sus efetos; en él ya se mostraban y leían tus gracias y virtudes una a una y con hermosa luz resplandecían, como en luciente de cristal coluna que no encubre, de cuanto s’avecina a su viva pureza, cosa alguna.
Síguese tras esto una parte que no sin causa suele entristecer y poner en cuidado, cuando los remates de los buenos son malos, como son morir: Sócrates en una cárcel, y vivir en destierro Rutilio, y entregar Pompeyo y Cicerón la cerviz a sus mismos paniaguados, y que el gran Catón, única imagen de las virtudes, recostado sobre la espada dé juntamente satisfacción de sí y de la República.
El menor, Juan, que apenas contaba con veintiún años, pereció víctima de la fiebre palúdica, hecho que Batres versificó como elegía en el poema San Juan: En abril de 1838, Batres Montúfar volvió a Guatemala, enfermo del cuerpo y del alma, muertas sus últimas ilusiones y sufriendo espantosos dolores físicos que acabaron de entristecer su ánimo.
Kris Kristofferson me dijo que había robado parte de la melodía de otro compositor de Nashville. También me dijo que va a poner el primer par de versos en su lápida, y me voy a entristecer si lo hace».
Los autores del libro I Can't Believe It's a Bigger and Better Updated Unofficial Simpsons Guide, Warren Martyn y Adrian Wood, disfrutaron el episodio, diciendo que "Un caso, tal vez, de la vida reflejándose en el arte es que la estrella invitada Helen Hunt está casada con Hank Azaria, que es, por supuesto, Moe, lo cual es bueno pero no puede evitar entristecer al público con el hecho de que, al final de este inteligente y encantador episodio, Moe ha tenido mala suerte en el amor otra vez".
Se sabrá después que María Rosa viajó a las serranías de Otuzco para alejarse del poeta a quien no quería entristecer con su enfermedad mortal: una tuberculosis que terminó con su vida en 1918.