errante


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  • adjetivo

Sinónimos para errante

Ejemplos ?
Parte caro doctor: no me despido; pronto, pájaro errante, alzando el vuelo, dejando a Europa y el paterno nido, me lanzaré en los aires, y en el suelo de América posando, en tus hogares ensayaré el poder de mis cantares.
Más, en verdad, me pluguiera conducirte a una pagoda india, o a un chinesco alcázar de estalactíticas bóvedas de cedro eterno y fragante incrustado de oro y concha, de marmóreos pavimentos que orlaran densas alfombras, de techumbres sostenidas por columnas salomónicas, basadas sobre elefantes de negros pies y áureas trompas, de salones alumbrados por perfumadas antorchas, con son de música y fiesta estremecida su atmósfera; circundados de jardines encantados, de frondosas arboledas, y cascadas espumantes y sonoras; pero, ¡ay, lector!, el Oriente mi errante ingenio abandona y cierra de la Edad Media las caballerescas crónicas, para contarte del siglo de las luces una historia tan tenebrosa y confusa como su luz y sus glorias.
De dia ansioso te busco, Bajo tus rejas paseo Y venturoso me creo Si de la reja á traves Alcanzo tu sombra errante, Aun sabiendo ¡vida mia!
(71) ¡Oh Zéfiros ligeros Cuyo murmullo errante Espira entre las hojas Del árbol y la flor; Vosotros que el espacio Cruzais en un instante Llevad al caballero Las cuitas de su amor!
Y a éste, a éste es a quien tienes que convencer para que no se amedrente de la muerte como de un fantasma errante.» Señora, ¡qué libro más bello se podría escribir sobre el niño en nosotros!
¿Quién sabe si en la fe pura de tu corazón amigo podrás ver que voy contigo y con mi espíritu hablar? ¿Quién sabe si un aura vaga por los vientos peregrina o una errante golondrina te traerán nuevas de mí?
Andarás en derredor »De tu sepulcro girando »Sin descanso ni mansion.» Yo soy el Judío errante, Esta es mi historia, señor: Estas píldoras me alargan La vida, y con ellas Dios Rejuvenecer me ordena, Y rejuvenezco y voy.
Mas nadie llega, y la noche se oscurece y encapota, y la lluvia gota a gota pronostica el temporal, y se oye lejos el viento, que en ráfagas cruza errante, y va del turbión delante con el mensaje fatal.
Y ella, ¡ay!…, hasta perdió acaso su derecho al paraíso, porque Dios tal vez no quiso recibir a su alma allí; porque yo siento su paso cada noche en mi aposento, y todas las noches siento su alma errante junto a mí.
Desde este punto de visla, la Araucana de Ercilla, O Guesa errante de Souza Andrade y Tabaré, son los poemas que, en mi concepto, satisfacen más cumplidamente el ideal del ame- ricanismo literario.
Señor, es que al comienzo de mi viaje, mi cántaro vertiendo, con el agua que debía beber regué los cardos y en mi sed bebí lágrimas; Se?or, es que mi pan desmigajando hice que hambrientas aves se saciaran, y tuve que probar silvestres frutas que amargas me supieron, muy amargas; Señor, y anduve errante y fui mendiga, y mis sienes tuvieron por almohada sólo piedras, que en pago me pidieron la sangre de cien llagas; y anduve largo trecho del camino...
Había algo en ella de todos los ecos que nutren de aire los cóncavos huecos, y nacen y expiran en él sin cesar; murmullo de arroyo que va entre espadañas, de ráfaga errante que zumba entre cañas, de espuma flotante que hierve en el mar: sentido lamento de tórtola viuda, rumor soñoliento de lluvia menuda, de seca hojarasca de viejo encinar; de gota que en gruta filtrada gotea, de esquila del alba de gárrula aldea, de oculto rebaño que marcha en tropel, de arrullo de amante perdida paloma, de brisa sonante cargada de aroma, de abeja brillante cargada de miel.