esbirro


También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • sustantivo

Sinónimos para esbirro

alguacil

Sinónimos

Sinónimos para esbirro

Ejemplos ?
Sin embargo, no se ha dado en esta Revolución —y es también un caso único en el mundo, Revolución, no golpe de Estado, que es una cosa muy distinta—, no se ha dado el caso de que se haya arrastrado un solo esbirro, de que se haya golpeado un solo asesino.
Va a ser, seguramente, un impulso ciego de las masas que sufren; va a ser, a no dudarlo, la explosión desordenada de la cólera comprimida apenas por el revólver del esbirro y la horca del verdugo; va a ser el desbordamiento de todas las indignaciones y de todas las amarguras, y va a producirse el caos, el caos propicio al medro de todos los pescadores a río revuelto; caos del que pueden surgir opresiones y tiranías nuevas, porque en esos casos, regularmente, el charlatán es el líder.
No han hablado de la conducta del Ejército Rebelde, no han destacado que esta es la única revolución en el mundo donde no hubo un solo hombre arrastrado, que no ha habido un pueblo en el mundo que haya tenido un comportamiento tan civilizado como lo ha tenido el pueblo cubano, que no ha habido un solo esbirro torturado, que no ha habido un solo enemigo golpeado; que esta es la única revolución en el mundo en que el pueblo, en vez de tomar venganza con sus propias manos, puso a los delincuentes en manos de los Tribunales Revolucionarios (APLAUSOS).
Sin embargo, cuando ese pueblo, que dio pruebas tan altas de civilidad, de madurez, de sentido del orden y de la justicia; ese pueblo que confió en nosotros y no arrastró un solo esbirro, porque le dijimos: “No lo toques, porque habrá justicia”, y siempre dijimos al pueblo que no queríamos un solo hombre arrastrado por las calles, que nadie tenía que arrastrar a nadie, porque tenía que ser conducido ante los tribunales, juzgado y sancionado; que habría justicia, le ofrecimos al pueblo, y el pueblo confió en nosotros, y no tocó a un solo esbirro.
Sin derramarse ni una sola gota de sangre, sin vejámenes ni tropelías de ningún género, sin que nadie pueda lamentar una injuria que de palabra o de derecho le arrogaseis; sin más armas que vuestro valor y sin más esfuerzos que los de vuestras voces, me acompañasteis anoche en la grave empresa de desarmar la fuerza y apoderarnos de las armas con que un esbirro, remedo de gobernador del general Castro, nos oprimiera, y con que se prometía realizar el designio de su amo, de perpetuarse en el dominio del país, a despecho de la voluntad general.
El esbirro no dejó continuar su discurso al leguleyo ciudadano, porque lo interrumpió exclamando: -¿Constitución, y a estas horas?
(EXCLAMACIONES DE: “¡Ahora!”) Ustedes saben que aquí en nuestra patria, cuya historia comenzó hace cuatro siglos cuando la descubrieron los españoles y cuando la conquistó Diego Velázquez, desde el primer indio que asesinaron los españoles hasta el último joven que asesinó un esbirro de Batista han estado pidiendo justicia, porque nunca hubo justicia en nuestra patria, y por primera vez hay justicia en nuestra patria (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: “¡Abajo los chivatos!”).
Miren, yo les voy a decir una cosa: ¿Aquí quién le iba a tomar una fotografía a un esbirro asesinando a un joven a media noche atrás de un cuartel?
---- ---- El poeta-gendarme, vergüenza de Veracruz, sigue desarrollando sus aptitudes de esbirro en la Cámara de Diputados con mejor éxito que en las montañas, donde tan mal le fue.
Porque, además, había que poner fin definitivamente en nuestra patria con un escarmiento ejemplar, había que arrancar de raíz el criminal, el delincuente y el esbirro; había que arrancarlos de raíz en nuestra patria, porque sencillamente existía esbirro porque nunca le había pasado nada al esbirro; pero como ahora no va a quedar esbirro con cabeza, se van a acabar los esbirros (APLAUSOS).
Yo les voy a contar una cosa. A fines del mes de diciembre, desde Bayamo, un tal capitán Morejón, conocido esbirro, nos manda un mensaje que decía...
Escuchando pasa el esbirro junto a las puertas, sus ojilIos inquieren por las rendijas, estudian los semblantes tratando de adivinar el rasgo característico de la rebeldía, sus oídos se alargan tratando de percibir todos los ruidos inquietantes para el despotismo; se disfraza, pero no se oculta; el esbirro tiene un olor propio que lo denuncia; tan pronto es gusano como es una serpiente; se agita, se retuerce, se escurre por entre la multitud queriendo leer los pensamientos, se pega a las paredes como sí quisiera chupar los secretos que guardan; golpea, mata, encadena; trabaja, trabaja.