espectáculo


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Sinónimos para espectáculo

Sinónimos para espectáculo

alboroto

Ejemplos ?
El abedul se movía a impulsos del viento; había vida en él, como la que en verano anima a los árboles. El espectáculo era de una magnificencia incomparable.
-exclamó una muchacha, que salió al jardín en compañía de un joven, y se detuvo junto al hombre de nieve, desde el cual la pareja se quedó contemplando los árboles rutilantes. -Ni en verano es tan bello el espectáculo -dijo, con ojos radiantes.
Y condujo a Juan al jardín de recreo de la princesa. ¡Horrible espectáculo! De cada árbol colgaban tres o cuatro príncipes que, habiendo solicitado a la hija del Rey, no habían acertado a contestar sus preguntas.
Además de todas estas bellezas abundan en aquella Tierra feliz el oro, la plata y otros metales que, distribuidos con abundancia en todas partes, proyectan de todos lados un brillo que deleita la vista, de suerte que el contemplar aquella Tierra es un espectáculo de los bienaventurados.
Y así, en un momento dado en este breve Uruguay, existieron paralelamente situadas – dando desacustumbrado espectáculo – una sociedad agrícola, un pueblo pastor y una sociedad comercial, pues tal era Colonia del Sacramento por virtud de los pobladores portugueses de origen judío que introdujeron en el Río de la Plata el intercambio comercial y el contrabando.
Pero esos hombres mutilados y sanguinolentos no dejaban de avanzar, sin advertir, al igual que el niño, el dramático contraste entre la risa de éste y su propia y horrible gravedad. Para el niño era un espectáculo cómico.
No se preocupó por ello. El espectáculo le gustaba y se puso a bailar de alegría como bailaban las llamas vacilantes. Corrió aquí y allá para recoger combustible, pero todos los objetos que encontraba eran demasiado pesados y no podía arrojarlos al fuego, dada la distancia que le imponía el calor.
-¡Salgan a ver el signo del cielo! ¡Salgan a contemplar este bellísimo espectáculo! -exclamaba la gente; y todo el mundo se apresuraba, afanoso de verlo.
Tenía grandes ojos castaños y oscuro cabello y la niña le sonreía y le alargaba las manitas. Cuando el general contemplaba aquel espectáculo desde su ventana, inclinando la cabeza con aire complacido, decía: -¡Charmant!
Grandes arañas multicolores, con argénteas coronas en la cabeza, hilaban, de seto a seto, largos puentes colgantes y palacios que, al recoger el tenue rocío, brillaban como nítido cristal a los claros rayos de la luna. El espectáculo duró hasta la salida del sol.
En la sala de la hostería se había reunido mucho público, pues estaba actuando un titiritero. Acababa de montar su pequeño escenario, y la gente se hallaba sentada en derredor, dispuesta a presenciar el espectáculo.
-¡Siquiera el cielo a más serenos días retardará, oh niño, tu nacer!, que ahora sólo el indigno espectáculo te espera de una patria en mil partes lacerada, sangre filial brotando por doquiera, y, crinada de sierpes silbadoras, la discordia indignada sacudiendo, cual furia horrible y fea, su pestilente y ominosa tea.